Ada Colau no quiere quedar en un segundo plano en las negociaciones para la alcaldía. Este lunes la alcaldesa en funciones ha abierto la puerta a un pacto postelectoral con el PSC y ERC para garantizar la continuidad de un gobierno de izquierdas en el consistorio. La líder de BComú quiere acuerdos en “clave de ciudad”, y ha apuntado que entre ERC, BComú y Jaume Collboni sumarían 28 de los 41 ediles --la mayoría absoluta se sitúa en 21--.

No obstante, Ernest Maragall ya ha declinado un pacto con los socialistas, a los que acusa de ser cómplices de la "represión" del Estado sobre Catalunya. Su discurso independentista no ha gustado a Colau, quien le ha reprochado sus primeras palabras tras erigirse como ganador de las elecciones. En una rueda de prensa, la alcaldesa ha lamentado que Maragall considere su prioridad el procés: "Es un grandísimo error hacer una lectura política en clave independentista o antiseparatista", ha dicho. 

FALTA DE AUTOCRÍTICA

Por otro lado, la que ha sido durante cuatro años primera edil de Barcelona ha apuntado que desde BComú “valoran positivamente los resultados” a pesar de haber perdido un concejal y que “ha sido un éxito ganar en seis distritos de Barcelona”.

Barcelona en Comú ha obtenido finalmente diez concejales en el consistorio de la capita catalana. Justo por delante, y con sólo 5.000 votos de ventaja, ERC le desbancó la primera posición en un recuento de votos muy ajustado.

SIN MAYORÍA 'INDEPE'

A pesar de los resultados, no es 100% seguro que Maragall se convierta en el nuevo alcalde de la capital catalana. Esquerra Republicana y Junts per Catalunya no suman los 21 votos para gobernar en mayoría, ya que los de Elsa Artadi sólo consiguieron cinco sillas en el consistorio. 

Por otra parte, el equipo de Colau, junto con el partido socialista, quien consiguió ocho escaños, podría investir a una persona alternativa al republicano si contara con el apoyo a la investidura de Manuel Valls. El ex primer ministro francés y líder de Barcelona pel Canvi-Ciutadans no entraría al gobierno, sino que sólo daría su visto bueno para proclamar a un nuevo primer edil en Barcelona.

Sin embargo, de momento Colau descarta ese escenario, y se decanta por pactos con fuerzas progresistas: "Nuestra obligación es escuchar a la ciudadanía de Barcelona, que es quien nos ha votado. Por eso queremos abrir conversaciones con ERC y PSC. Ni con JxCat ni con Cs", ha sentenciado.

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