Solo el gobierno municipal de Barcelona en Comú y PSC ha votado a favor de las ordenanzas fiscales que el Ayuntamiento ha propuesto para 2021. Ada Colau y Jaume Collboni, socios en el Ayuntamiento, quieren congelar los impuestos el próximo año en la ciudad y mantener la bonificación del 75% de la tasa de terrazas. El resto de partidos o bien se han abstenido o han votado en contra.

ERC, JuntsxCat, PP y Barcelona pel Canvi, se han abstenido, lo que ha permitido que la propuesta de ordenanzas fiscales puedan seguir adelante en su tramitación y ésta pueda ser expuesta a información pública durante 30 días. La intención del Ayuntamiento es aprobar los impuestos y tasas para 2021 en el pleno de diciembre, aunque eso dependerá de las negociaciones con los grupos municipales los dos próximos meses. Ciutadans ha sido el único partido que se ha posicionado en contra.

MAYOR PRESUPUESTO EN 2021

La regidora de Hacienda del Ayuntamiento, Montserrat Ballarín (PSC) y el concejal de Presupuestos, Jordi Martí, han destacado que las negociaciones para las ordenanzas fiscales irán acompañadas de las del presupuesto. La intención del Ayuntamiento es que el próximo año la ciudad pueda contar con unas cuentas más altas que en 2020 para afrontar las necesidades sociales y económicas fruto de la pandemia. Según Ballarín, el Estado permitirá al consistorio endeudarse y gastar los ahorros contra el coronavirus.

El concejal de ERC, Jordi Castellana, ha avanzado que su grupo presentará alegaciones a las ordenanzas fiscales. El punto estrella de los republicanos será reclamar al gobierno municipal que ponga en marcha la tasa de ocupación del espacio público para gravar a las empresas de comercio electrónico. Según ERC, estas empresas cada vez tienen más beneficios y es de justicia que paguen más.

PETICIÓN PARA RETIRAR LA NUEVA TASA DE RESIDUOS

La regidora de JuntsxCat, Elsa Artadi, ha recordado la importante subida de impuestos que ha vivido Barcelona este año con la puesta en marcha de una nueva tasa: la de recogida de residuos. Artadi ha vuelto a tachar este tributo de recaudatorio y ha dicho que su grupo volverá a pedir la retirada.

"Volvemos a las mismas ordenanzas fiscales actuales. Entonces votamos en contra y ahora lo seguimos haciendo. Son un auténtico sablazo", ha subrayado la regidora de Ciutadans, Mariluz Guilarte. "Esto no es una congelación, es una consolidación de un fuerte incremento", ha recalcado el edil. "El Ayuntamiento se tiene que plantear un retroceso y volver en parte a las ordenanzas fiscales de 2019". "No se puede cargar todo en el hombro de los ciudadanos", ha precisado Guilarte, que ha hecho un llamamiento al gobierno a buscar una alternativa.

105.000 PARADOS EN BARCELONA

En términos parecidos se ha expresado el concejal del PP, Josep Bou, aunque se ha abstenido. El edil ha recordado que Barcelona tiene un IBI que es un 60% superior a Madrid. Los populares han acusado al gobierno de seguir con su afán recaudatorio en un momento de crisis profunda. En esta línea, el exprimer ministro francés, Manuel Valls, ha recordado el fuerte incremento del paro en Barcelona, con 105.000 personas sin trabajo, un 35% más que hace un año.

Valls ha pedido rehacer las ordenanzas. "No son las que Barcelona necesita", ha dicho el líder de Barcelona pel Canvi, que ha avisado del riesgo de cierre que corre un 50% de bares y restaurantes de la ciudad. La alerta la ha lanzado en distintos momentos el Gremi de Restauració. Valls ha dicho que por ahora su grupo se abstenía para no bloquear la tramitación.    

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