El Ayuntamiento Barcelona ha aprobado este viernes la suspensión de licencias de obra y de actividad de todas las cocinas fantasmas, un negocio que ha ido al alza en los últimos meses en la ciudad condal.

"ES UNA REALIDAD QUE NO ESTÁ REGULADA"

Tras un mes de protestas vecinales y manifestaciones, la segunda teniente de alcaldía, Janet Sanz, ha indicado: "Es una realidad que no está regulada y necesitamos una propuesta para estudiarla”. Por tanto, "no se podrán desarrollar propuestas de este tipo en Barcelona y a partir de ahora se estudiará una regulación”. La suspensión de las licencias para toda actividad de este tipo tiene una vigencia de un año.

El consistorio barcelonés tiene detectados dos casos que han generado malestar entre los vecinos de la zona: el de Sant Martí y el de Les Corts, este último con las obras ya paralizadas a la espera que el titular aportara información requerida. En el caso de Sant Martí, se estaban realizando las obras y pueden seguir con ellas y acabar incluso el proyecto, pero no podrá pedir licencia de actividad", ha zanjado Sanz.

VIGENCIA DE UN AÑO

La segunda teniente de alcaldía ha afirmado que la propuesta de suspensión tiene una vigencia de una año. "En este tiempo estudiaremos cómo se clasifica esta actividad y se valorará si se clasifica como uso comercial o industrial y en función de eso se determinarán la ubicaciones" ha añadido Sanz.

Local de Kraving Kitchens, una 'dark kitchen' en Barcelona / KRAVING KITCHENS



EXCEPCIONES

Se ha excluido de la suspensión la actividad de catering cuando no sea una actividad principal sino complementaria de otra de las consideradas esenciales como las escuelas, hospitales o clínicas, y que se lleven a cabo en espacios que no estén necesariamente situados junto al propio edificio.

El ámbito de la suspensión afecta a toda la ciudad excepto los parques de Collserola y Montjuïc, las zonas industriales de la Verneda y la Zona Franca y los entornos donde ya existe una regulación específica para estas actividades o una suspensión vigente –Supermanzana Barcelona–.

MALESTAR ENTRE LOS VECINOS

En Barcelona, este tipo de actividad surgió hace unos años, pero en los últimos meses han repuntado de tal manera que han causado malestar entre los barceloneses. La pandemia ha acelerado esta tendencia, que todo apunta a que va al alza.

El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, ha celebrado la decisión y ha indicado que “el desarrollo económico debe hacerse cumpliendo las normas, debe garantizar la convivencia con vecinos y vecinas y proteger la economía local”.

Noticias relacionadas