La regidora Marién Barceló no se podrá incorporar al grupo de Barcelona pel Canvi tras abandonar Ciutadans. Así lo ha resuelto la Secretaría General del Ayuntamiento en una resolución a la que ha tenido acceso Metrópoli. Este medio ya informó que el cambio de grupo de la regidora dependía de un informe municipal. De esta forma, Ciutadans se mantiene con tres ediles y Barcelona pel Canvi con dos.

Barceló, edil de Ciutadans, dejó la formación naranja el 31 de mayo por discrepancias internas con la presidenta Mariluz Guilarte. Su intención era entrar en el grupo que todavía lidera Manuel Valls, pero el secretario municipal Jordi Cases ha declarado la "improcedencia" y Barceló quedará como concejala no adscrita.

CERRADA LA PUERTA A IR A CUALQUIER OTRO GRUPO

El informe que firma Cases, con fecha 8 de junio, es muy claro y cierra la puerta a que la regidora pueda ir a Barcelona pel Canvi o a cualquier otra formación. Ahora, a Barceló, le queda la posibilidad de interponer un recurso ante la propia Secretaría General o iniciar un contencioso administrativo contra la decisión municipal. Para interponer el recurso, la edil tiene un mes.

El Reglamento Orgánico Municipal (ROM) dice que "los concejales que, por cualquier causa que no sea la disolución de una coalición electoral, abandonen los partidos o agrupaciones por los que han sido elegidos no pasan al grupo mixto, sino que se organizan a partir de la creación de la figura de los no adscritos y actúan de manera aislada y sin recibir ni beneficiarse de los recursos económicos y materiales que deben tener a su disposición los grupos", subraya el reglamento.

CANDIDATURA ÚNICA

Hasta ahora cuando se había producido la ruptura de un grupo municipal, el edil saliente había pasado a ser concejal no adscrito. Así pasó el mandato pasado con Juanjo Puigcorbé Gerard Ardanuy, por citar dos ejemplos. La diferencia ahora con Barceló es que formó parte de una candidatura única, formada por Barcelona pel Canvi-Ciutadans -y que se rompió en dos grupos municipales distintos tras el apoyo de Valls a la investidura de Colau en junio de 2019-, y desde el partido de exprimer ministro francés y Eva Parera se creía el Ayuntamiento tendría que aceptar que Barceló fuera con ellos.

Aunque no entre oficialmente en el partido de Valls, los asesores de Barcelona pel Canvi trabajarán para Barceló y el voto de la formación y de la edil irán en la misma dirección en comisiones o plenos. De cara a las municipales de 2023, muy probablemente los miembros de Barcelona pel Canvi -en un futuro Seny- y Barceló concurrirán juntos a las elecciones, posiblemente bajo el paraguas del PP, partido del que Parera es diputada autonómica.

DISCREPANCIAS CON GUILARTE

Como explicó este medio en exclusiva, Barceló salió de Ciutadans "por discrepancias con el liderazgo y la coordinación del grupo municipal". "Los motivos son cuestiones internas que responsables de Ciutadans conocen desde hace más de un año". Y como no se han solucionado han hecho que la edil naranja haya decidido darse de baja de Ciutadans y abandonar el grupo municipal

"Cuando existe un problema siempre intento arreglarlo, por difícil que sea, pero esta vez ha sido imposible", comentaba la edil en su carta de renuncia. Las diferencias con Guilarte vienen de lejos y tuvieron un punto de no retorno en julio del año pasado con el despido de una asesora de la máxima confianza de Barceló.

"TRANSFUGUISMO"

Por su parte, Guilarte tilda la marcha de Barceló como "transfuguismo" y pidió a la edil saliente que devolviera el acta. Según Guilarte, Barceló tiene que devolver el acta porque firmó "un compromiso ético, al igual que hicimos el resto de concejales de Ciutadans. Lo ético, moral y correcto es que devuelva el acta a quienes se la procuraron, que son los votantes de Ciutadans. Y por tanto tiene que devolver el acta a Ciutadans".

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