Luz Guilarte (Barcelona, 1971) es licenciada en Ciencias Políticas y Sociología. La regidora de Ciutadans habla cinco idiomas y ha trabajado en empresas del ámbito económico y financiero tanto en España como en el extranjero. Antes de entrar en el Ayuntamiento de Barcelona, Guilarte fue diputada del partido naranja en el Parlament, donde accedió tras las elecciones autonómicas de diciembre de 2017. Guilarte fue la número 2 de la lista Barcelona pel Canvi-Ciutadans que comandaba Manuel Valls en las elecciones municipales del 26 de mayo. Ahora aspira a ser la cabeza de lista en las municipales de 2023 en la capital catalana. 

¿Se presentará Ciutadans a las municipales de Barcelona de 2023?

Sí, sin duda. Lo hará como lo ha venido haciendo desde 2007. Yo tuve la suerte de participar en aquella primera candidatura. Tenemos el proyecto, tenemos el equipo. Hace unos días tuvimos nuestra convención municipal. Dimos el pistoletazo de salida a ese equipo, un proyecto liberal para Barcelona y para el resto de Cataluña.

¿Será usted cabeza de lista en Barcelona?

Cuando me preguntan siempre digo lo mismo. No solo quiero ser candidata, quiero ser alcaldesa. Barcelona necesita de un alcalde, una alcaldesa en este caso, que transforme de verdad esta ciudad, que lo haga con consenso y centrándose en la política km 0 de proximidad, que es lo que necesita una ciudad.

¿Harán unas primarias?

Haremos lo que ponga en nuestros estatutos. En nuestros estatutos se especifican una serie de requisitos para llegar a ser candidato y se hará tal como marquen.

Retrato en paseo de Gràcia de Mariluz Guilarte / METRÓPOLI - LUIS MIGUEL AÑÓN

¿No sabe cuándo se harán?

De momento no se sabe. Puedo avanzar que en pocas semanas presentaré el proyecto de Ciutadans para Barcelona. Allí se darán detalles de lo que queremos hacer. También se presentará parte del equipo, que espero liderar yo misma.

¿Puede hacer un esbozo del proyecto que presentará en unas semanas?

Sí. Es un proyecto para Barcelona muy centrado en políticas de proximidad. Queremos transformar esta ciudad como se merece. Presentaremos un proyecto de movilidad que sea de consenso y que dé servicio a la ciudad, no que esté basado en una ideología. También tenemos un proyecto de seguridad. El único plan integral local que hay encima de la mesa del Ayuntamiento es el nuestro. Ahora, Barcelona, es la capital de la inseguridad y eso hay que revertirlo. Sin seguridad, no hay comercio, no hay un proyecto vital que se pueda desarrollar con posibilidades. También tenemos un proyecto para la recuperación económica. Ya no es solo apoyar el tejido económico, que también, sino traer inversiones. Barcelona debe recuperar el impulso. Los activos los tenemos. Tenemos una ciudad maravillosa, con gente maravillosa. Barcelona es una ciudad de emprendedores. Tenemos que abrir camino a las inversiones y al empleo. Barcelona debe recuperar la imagen y credibilidad a nivel internacional con un gobierno serio. Hay que buscar el consenso durante todo el mandato, atendiendo a los ciudadanos y vecinos, que muchas veces saben mejor cuáles son los problemas.

Dice que en próximas semanas dará nombres de gente que le va a acompañar en este proyecto. ¿Puede avanzar alguno?

No. Y es porque eso tiene que ser fruto del consenso. Tengo un equipo que ha estado trabajando este mandato por ese proyecto. Se ha trabajado en consolidar propuestas para la ciudad.

¿Tiene pensando algún número dos para su lista?

Tengo pensada gente que ha estado trabajando muchísimo y que serían activos para desarrollar ese proyecto de modernidad, de transformación liberal y, sobre todo, de proximidad, que es donde todos nos encontramos cómodos.

Mariluz Guilarte responde a las preguntas de Jordi Subirana / METRÓPOLI - LUIS MIGUEL AÑÓN 

Entonces, ¿Ciutadans concurrirá en solitario a las municipales?

Evidentemente. Tenemos un proyecto muy diferenciado del resto de fuerzas políticas. Y ese proyecto debe ser una alternativa. Ya lo es. Somos los únicos que en ningún momento hemos apoyado alguna de las políticas de Colau. ERC le ha dado apoyo, con el tripartito que tienen en el Ayuntamiento, y que lo que ha hecho ha sido degradar la ciudad. Se han perdido muchas oportunidades. Todo el mundo está de acuerdo en que Barcelona ha perdido. También han apoyado a Colau, evidentemente los socialistas que gobiernan, el PP y lo que le queda a su derecha [en referencia a Eva Parera]. Lo que han hecho es contribuir, apoyando unos presupuestos que no es otra cosa que validar las políticas de Colau. Nosotros somos los únicos que nos hemos desmarcado. Siempre hemos presentado alternativas. Y lo hemos hecho para los barceloneses. Y eso es lo que queremos sacar adelante en 2023.

Si cada partido constitucionalista va en solitario, ¿no se fragmentará el voto?

Las elecciones municipales de Barcelona si por algo se caracterizarán será por Colau sí o Colau no. Si alguien pretende entender esta ciudad y trabajarla como merece lo que no puede hacer es apoyar las políticas de Colau. Nosotros somos los únicos que no nos hemos abonado a ese populismo ni hemos ayudado a degradar la ciudad. El único proyecto que puede revertir esa situación es el nuestro.

Usted enfoca las elecciones como Colau sí o Colau no. ¿Usted cree que la alcaldesa se va a presentar a un tercer mandato?

No tengo ni idea y no me preocupa. Lo que me preocupa es que nuestro proyecto se consolide, llegue a más gente. Barcelona es una ciudad profundamente liberal, a todos los niveles: cultural, lingüística, buscando oportunidades, creando empleo, con una movilidad que sea la adecuada a la estructura de la ciudad.... Todo el que crea en un proyecto como éste es bienvenido. Pero quien lo ha ideado y lo capitanea es Ciutadans. Queremos que ese proyecto llegue a todo el mundo.

Eva Parera acaba de poner en marcha Valents, un partido constitucionalista. ¿Qué le parece?

Me parece una opción personalista de Parera, que ya nace viciada cuando la base del proyecto en sí no es el proyecto ni las buenas políticas, sino que se basa en el transfuguismo. Tiene un problema de origen. Es un proyecto personalista. No tiene nada que ver en valores, ni en ideales con nosotros, ni en el proyecto que tenemos para Barcelona.

¿En una reciente entrevista usted dijo que Valents venía a sustituir a Vox?

Es que Parera lo que pretende es una especie de ppvergencia adelantando al PP por la derecha. Quiere ese espacio. No tenemos a Vox afortunadamente en el Ayuntamiento. Parera quiere cubrir ese espacio. Lo vemos en las propuestas que presenta en el Ayuntamiento. Están más en ese eje y más cerca de lo que hace Vox que de un partido liberal como es Ciudadanos. No compartimos valores, no compartimos proyecto. Un partido que ha aprobado y ha validado los presupuestos de Colau y sus políticas no tiene ningún punto de confluencia ni proyecto con Ciutadans.

Mariluz Guilarte durante la entrevista / METRÓPOLI - LUIS MIGUEL AÑÓN 

 

Si usted puede formar gobierno, ¿está descartado que pacte con Vox?

No pacto ni con populistas ni con independentistas. Lo que va delante en Barcelona es el proyecto de ciudad. No hay posibilidad de pacto si no se prima el proyecto que tenemos nosotros para Barcelona. Por ahí pasarán los acuerdos que yo pueda establecer si soy alcaldesa de Barcelona, priorizar a los ciudadanos.

¿Prevé unas elecciones muy fragmentadas?

Nosotros estamos centrados en lo nuestro. Queremos que llegue al máximo número de personas. Pensamos que Barcelona tiene espíritu liberal. Lo demuestran sus emprendedores, lo demuestra su visión de diversidad y de acogida de todo aquello que trae a la ciudad riqueza y empleo, y también marca y prestigio. Estoy centrada en desarrollar eso. Lo que puedan hacer otros no es de interés para mí.

¿La alcaldesa ha declarado como imputada esta semana por presunta malversación y prevaricación, entre otros delitos, por subvencionar a entidades afines ¿Cómo ve el caso?

Es una vergüenza. La máxima representante de la ciudad está arrastrando y degradando el nombre de Barcelona, no solo con sus políticas sino con estas malas prácticas. Ha sido la primera vez en democracia que un alcalde de Barcelona, en el ejercicio de su cargo, tiene que sentarse delante de un juez. Es lo que nosotros llevamos denunciando desde hace tiempo: los dedazos, el nepotismo, la fragmentación de contratación. Está poniendo la institución al servicio de una ideología y de unos partidos para obtener rédito. Estas pactos y malas prácticas son también compartidas por los socios de Colau. Los socialistas tienen hasta alcaldes en la cárcel. Cada dos por tres sale algún caso de algún concejal del partido socialista, en el área metropolitana por ejemplo, imputado. Los comunes han copiado estas malas prácticas del PSC, que es quien más sabe de redes clientelares, en Cataluña y en otros sitios. Tenemos también a una presidenta del Parlament imputada [Laura Borràs]. Es una vergüenza como en Cataluña los representantes políticos de lo único que son capaces es de proyectar esa degradación de las instituciones y no el noble servicio público a los ciudadanos como lo vemos nosotros.

¿Tendría que dimitir Colau?

Es lo que yo le he pedido. Lo que pasa es que los que están en la misma situación, ya sean independentistas, socialistas o populistas, en muchas instituciones la mayoría han callado, porque ellos son también cómplices de malas prácticas. A Colau la ha apercibido el Tribunal de Cuentas, Antifraude, la Sindicatura de Comptes. Ya tenía la advertencia de que lo que estaba haciendo eran malas prácticas. Ahora veremos si esas malas prácticas un juez decide si son susceptibles de ser un delito, de ser punibles. Con su caso se valida la denuncia que Ciutadans lleva haciendo desde hace mucho tiempo.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau / EUROPA PRESS

No es el único cargo de los comunes que está imputado. Janet Sanz está siendo investigada por delitos similares por el Hotel Buenos Aires de Vallvidrera.

Evidentemente. Y la señora Alarcón [un caso que fue archivado]. Ahora parece que Laia Bonet apunta maneras con TMB. Hay concejales, tanto de lo comunes como del PSC, que si respetan un mínimo a los barceloneses deberían dimitir. Barcelona no puede ser noticia por este tipo de cosas.

Acaban de empezar las obras de vía Laietana, el día 7 se iniciarán las del tranvía por la Diagonal y en junio la superilla del Eixample, ¿estas obras son para usted más ideológicas o necesarias?

Muchas de ellas son ideológicas y las que eran necesarias no son las que han priorizado ni a las que han ido los recursos. Ahora tienen prisa para hacer obras, para hacer inauguraciones antes de las elecciones. Gobernar Barcelona a golpe de poner la ciudad a su servicio no solo es un drama sino que es no tener ninguna conciencia ni respeto hacia los ciudadanos. Las obras de vía Laietana lo que van a hacer es estrangular todavía más la circulación. Es una calle que conecta mar con montaña. Van a complicar la movilidad en la Barceloneta y otras zonas de Ciutat Vella. Y lo hacen sin consenso. No hay un verdadero plan de movilidad en Barcelona. Lo que hay es la voluntad de cargarse el vehículo privado. Nosotros entendemos la movilidad como un tema metropolitano. En Barcelona entran cada día 300.000 coches. No vas a hacer que entren menos estrangulando la circulación. Lo que vas a conseguir es más caos y contaminación. Trasladas la circulación de calles. De esta forma se dice adiós a la sostenibilidad. Todos estamos de acuerdo en la sostenibilidad, pero hay que hacerlo con sentido común. Nosotros apostamos por soterrar las rondas y poner las facilidades para que el ciudadano que llega cada día a Barcelona disponga de un buen transporte público y aparcamientos para dejar los vehículos. Igualmente habrá quien necesitará entrar con el coche, autónomos, empresas. No puedes estrangular su medio de vida.

¿Y las superilles?

La superilles es otro ejemplo. Recomiendo a todo el mundo que quiera saber cuál es el resultado de las superilles de Colau vaya a la del Poblenou. Es un territorio dejado, inhóspito, con un desurbanismo táctico con cuatro pintadas, cuatro bloques de hormigón y unos maceteros de plástico que se han convertido en papeleras. Otro ejemplo es la losa de la ronda de Sant Antoni, una plataforma que ha traído el mercado de la miseria, complicando la vida a vecinos y comerciantes. Es peligrosa para muchas personas. Hay mucha gente mayor en Sant Antoni. No es accesible. Éste no es el urbanismo que merece Barcelona. Es un urbanismo provisional, falto de calidad, sin visión. Han creado un problema donde antes no los había o los han agravado. El proyecto de Barcelona de los próximos años no puede ser cerrar vías o estrangular la circulación. Lo que hacen le quita a Barcelona la posibilidad de crecer en progreso. El urbanismo tiene que dar servicio a los ciudadanos

¿Las superilles es el gran proyecto ideológico de Colau?

Sí. Las superilles de Colau están concebidas en power points, esos renders que preparan. El papel lo aguanta todo. Tu ves lo que dicen que van a hacer y luego ves lo que han hecho hasta ahora y ves que es lamentable. Tienen muy poca visión, mucha ideología y una capacidad nula para implementar soluciones. Son chapuceros, lo hacen al menor coste posible. Solo buscan titulares y hacen power points que lo aguantan todo. Pero en realidad hay una falta de planificación y de implementación brutal.

Render del futuro eje verde de la 'superilla' de Rocafort / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Comentaba que revertir la inseguridad será uno de los ejes principales de su campaña. ¿Cuáles son para usted los principales problemas de seguridad y las zonas más afectadas?

Delitos sexuales, robos con violencia o fuerza. A diario nos levantamos con sucesos que son espeluznantes. Una ciudad como Barcelona lo primero que tiene que hacer es reforzar los cuerpos y fuerzas de seguridad. No se les debe criminalizar, hay que dotarlos de recursos. Sin seguridad no hay nada. Hemos propuesto llegar a los 4.500 agentes de la Guardia Urbana. Son los que se necesitan. Necesitamos una policía de proximidad, que dé servicio a los barrios. No se puede apoyar desde un gobierno municipal la okupación y pensar que es una solución al problema de vivienda. Otro tema importante es que los policías tengan las herramientas para hacer su trabajo. Hay patrullas de la Guardia Urbana en Ciutat Vella que dan más vueltas para encontrar a otra patrulla que tenga una hoja para hacer partes que pudiendo cumplir con su labor. Eso lo he visto yo. Batlle ha fracasado al frente de este ámbito. En el corte de la Meridiana se ha puesto a los cuerpos de seguridad al servicio de los que vulneran y secuestran desde hace más un año esa vía.

Ahora están prohibidos, pero se siguen produciendo, ¿cómo se pone fin a esos cortes?

Llevamos aproximadamente unos 680 cortes. Están prohibidos con la boca pequeña. Se acercan elecciones... Hasta la presidenta del Parlament, Laura Borràs, se planta allí a hacer de activista. Los vecinos y comerciantes de la Meridiana llevan abandonados casi dos años. No tienen a quien recurrir. Pedimos que se cumplan las leyes. No se sanciona a nadie. Los cuerpos y fuerzas de seguridad reciben instrucciones políticas para identificar a los vecinos que están en la acera que piden poner fin a los cortes. Y a los que los producen ni una sanción ni una multa. Ni se les identifica. Los cortes están destrozando el comercio y la convivencia.

¿Tiene datos de las pérdidas que pueden haber sufrido los comerciantes por los cortes?

Están amargados. Hablan de un 30 o 40%. Tienen miedo, están muy preocupados. Ven que desde las administraciones no hay ningún tipo de escucha, ningún tipo de empatía.

Laura Borràs, presidenta del Parlament, en el corte ilegal de la avenida Meridiana / CG

¿Qué le parecen los pisos contenedores que levanta el gobierno de Colau?

Son otra chapuza. Allí donde se han aplicado ha sido siempre una solución provisional, unos dos años. Un espacio de 20 o 30 m2, alguno de 40, me parece una solución bastante indigna. Eso no es hacer vivienda pública. Las políticas de vivienda hay que hacerlas con presupuesto, con implicación del área metropolitana. Prometían 8.000 viviendas y ya vemos el resultado...

¿Cuántas han hecho?

Muy pocas. Activadas para vivienda pública unas 700. Muchas las han comprado, además a precios que no eran los más competitivos. Se está improvisando. Unos contenedores no son una solución digna para una familia. No es el modelo de vivienda pública que necesita Barcelona. Ese churro no encaja con el entorno ni hay un plan para ofrecer servicios a esas nuevas familias. Es crear más degradación, más necesidades y peor servicio. Si prometió 8.000 y ha hecho 700 es un gran fracaso de Colau. Era su promesa, su gran promesa. No ha habido voluntad y han destinado los recursos a otra parte. ¿Para qué nos ha puesto el impuestazo si cada vez los barceloneses tienen menos y peores servicios? No hay un retorno de calidad a todos los impuestos que se pagan.

El impuestazo del que usted habla fue en 2020. ¿Cuánto paga de diferencia una familia de Barcelona respecto a antes de la subida?

Calculé de media unos 200 euros al año, pero hablamos de rentas medias-bajas. Se paga un mínimo de 200 euros más. A partir de ahí, con los precios disparados de la electricidad, las materias primas, la inflación.... Eso contribuye a un mayor gasto de las familias que no revierte en sus necesidades del día a día. Es una barbaridad. Calculamos 200 euros, pero sube según el escalón en el que te mueves. Las familias de Barcelona con estas políticas están cada vez más empobrecidas.

¿Tiene usted los ingresos de la tasa de residuos que implantó Colau a mediados de 2020 a través del recibo del agua?

Durante la mitad de 2020 fueron unos 18 millones de euros [15,2 según el Ayuntamiento]; en 2021 unos 36 millones, y las previsiones para 2022 son unos 36,5 millones. No es poca cosa. Es la tasa fraude. Durante la pandemia había locales que nos mandaban las facturas. Uno de Sants, que estaba cerrado, pagó 112 euros solo por la tasa de residuos. En Barcelona pagamos una doble tasa, la metropolitana (tratamiento de residuos) y la municipal (recogida). Es una tasa que no se corresponde a políticas de verdadero reciclaje. Poner la tasa antes de mejorar el servicio es afán recaudatorio. La gente paga por servicios que no tiene.

Ustedes fueron uno de los partidos que el pasado septiembre votaron en contra del nombramiento de David Bondia como nuevo síndic de Barcelona. Ahora acaba de fichar a un exconsejero de ERC. ¿Cree que está politizando la institución?

Absolutamente. Tenemos dos síndics, uno del procés [en referencia a Rafael Ribó, síndic de Catalunya], y otro del populismo, Bondia. Le he pedido al señor Bondia que intervenga en el tema de la Meridiana, que intervenga en no poner ese albergue para personas con adicciones junto a escuelas en el Baix Guinardó. No lo quieren ni los propios usuarios ni los padres. Hemos pedido que intervenga en la diversidad lingüística de la ciudad. Le he pedido muchas cosas, pero veo que lo que ha hecho hasta ahora es eludir todos esos temas. Solo veo que sirve para colocar cargos y consolidar ese pacto bajo cuerda con ERC.

Manifestantes contra la invasión de Ucrania en la plaza de Catalunya / EUROPA PRESS

Hacemos esta entrevista coinciendo con la invasión rusa de Ucrania. ¿Cómo está viviendo usted ese conflicto?

Es terrible. Tengo la suerte de tener amigos en mucho sitios de Europa y compañeros de mi anterior profesión que trabajan en la zona. Es el peor episodio que estamos viviendo desde la Segunda Guerra Mundial. Las administraciones, empezando por el Gobierno español, tienen que poner medios y ser firmes. Hemos registrado en el Ayuntamiento de Barcelona una serie de preguntas. Hay que acoger a refugiados de esta guerra. Hay que saber a cuántos. Nosotros tenemos un proyecto como partido para contribuir con entidades para ayudar a recoger alimentos y medicamentos para enviar allí. Tiene que haber un presupuesto destinado a esta ayuda humanitaria. No vale solo con condenar. Hay que actuar y cuanto antes mejor.

¿Cuál tiene que ser el papel de Barcelona en esta crisis?

Colau es muy rápida dando ayudas a sus afines, pero ante una crisis como ésta, no es suficiente la condena. Barcelona debe capitanear, desde España y desde Europa, como una de las ciudades más importantes, esta ayuda. También debemos saber a cuántas personas podemos acoger. Hay que actuar ya, con un presupuesto para ayuda humanitaria y medicamentos.

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