El Ayuntamiento de Barcelona controlará el ruido de los botellones en 11 puntos conflictivos de la ciudad, como es el caso del Triángulo Golfo del Poblenou. Los grupos municipales –excepto el voto negativo de Ciudadanos y la abstención del PP y Valents– han votado a favor de la propuesta de ERC de instalar sonómetros en las plazas de Gràcia, Enric Granados, plaza de George Orwell (Gòtic), la calle Almirall Churruca de la Barceloneta y la plaza de Osca en Sants, entre otros emplazamientos.

Los partidos de la oposición han defendido el descanso de los vecinos, pero han matizado su argumentación cuando se han referido a los locales de ocio nocturno. Mientras que grupos como Ciudadanos y el PP han pedido que no se "criminalice" las discotecas y clubes, otros grupos como la misma Esquerra Republicana y Valents han subrayado que la actividad económica de estos locales debe ser "compatible" con el descanso vecinal.

ERC: "NOS HEMOS NEGADO A ESCUCHAR EL RUIDO"

"Nos hemos negado a escuchar el ruido. La mejor defensa del ocio nocturno es una regulación positiva. Hay que recuperar el equilibrio perdido. Quiero defender explícitamente el gremio de restauración y ocio nocturno, pero esto significa regulación, autoridad democrática y respeto por el derecho básico de los ciudadanos. De lo contrario, no podremos hablar de una Barcelona digna y magnífica, que es lo que es y será", ha defendido Maragall.

Desde Ciudadanos, Paco Sierra ha defendido su voto contrario acusando a ERC y al Ayuntamiento de poner trabas a los empresarios. "¿Saben lo que le cuesta a un empresario los puestos de trabajo, la licencia y acondicionar el local para que le den una licencia? Un dineral", ha replicado el concejal, que tacha a los responsables municipales de ser "cómplice" con los botellones. "El ruido viene principalmente por los botellones, no de los hosteleros", ha asegurado.

Un botellón masivo en la playa de la Barceloneta; Colau quiere poner fin al descontrol / EUROPA PRESS

 

BADIA, SOBRE LAS DISCOTECAS: "NO DEMONIZAMOS A NADIE"

Los otros lugares donde el consistorio controlará el ruido son: la calle de Rogent (Camp de l'Arpa del Clot), la rambla del Poblenou, la calle de Allada Vermell (Sant Pere i Santa Caterina) y la calle de Nou de la Rambla.

El concejal de Emergencia Climática y Transición Ecológica, Eloi Badia, ha defendido con intensidad el plan contra los ruidos presentado hace unas semanas por el gobierno de Ada Colau y ha defendido que la principal causa del ruido lo protagonizan los coches. "No estamos demonizando a nadie. Estamos siendo muy quirúrgicos a la hora actuar en lugares concretos. Como dice la propuesta presentado debemos actuar en ámbitos porque afecta la salud".

CS DENUNCIA EL RUIDO EN EL TRIÁNGULO GOLFO

Mientras Ciudadanos ha votado en contra de instalar sonómetros para vigilar el ruido de los incívicos, su mismo partido ha presentado otra propuesta dirigida a revertir las molestias generadas por los botellones del Triángulo Golfo, la zona de discotecas del Poblenou donde se ubica el Razzmatazz. La iniciativa, presentada por la presidenta de Ciudadanos en el Ayuntamiento, defiende el cumplimiento de las ordenanzas municipales que prohíben el consumo de alcohol en la vía pública.

Sobre esta segunda propuesta, el regidor de Seguridad, Albert Batlle, ha pedido evitar "soluciones simples" a problemas "complejos" y ha explicado que la Guardia Urbana ha intensificado las patrullas uniformadas en esta zona de discotecas durante todos los días de la semana. También ha defendido los dispositivos policiales con los Mossos d'Esquadra para evitar botellones en toda la ciudad, así como las actividades delictivas derivadas como el tráfico de drogas. La propuesta de Ciudadanos ha sido aprobada por unanimidad.

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