Fachada del Ayuntamiento de Barcelona
Barcelona invierte 800.000 euros para mejorar el entorno laboral de sus funcionarios: "Más transparencia, productividad y resiliencia"
La plantilla municipal se hace más joven y digital y los responsables políticos quieren que se implique en el día a día: gastarán 800.000 euros para que todos se sientan bien
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Mimar a los trabajadores. Lo que hace pocos años era una propuesta disparatada es ahora una meta a alcanzar, especialmente en las administraciones públicas. La productividad, que siempre ha sido uno de los objetivos a alcanzar, se logra también con una buena atmósfera en el lugar de trabajo. El auge del bienestar corporativo ya está aquí y ha venido para quedarse.
Un clima laboral óptimo es uno de los ejes de actuación de los responsables del Ayuntamiento de Barcelona, que han encargado al Institut Municipal d’Informàtica (IMI) un plan de comunicación interna para que el personal se sienta más valorado. El IMI es el organismo en el que descansa una buena parte de la eficacia administrativa del consistorio.
Cuatro ejes
En otras palabras, toda buena corporación funciona mejor si sus componentes están en óptimas condiciones. Y si esos componentes son humanos, deben establecerse mecanismos para que se sientan valorados. Según los responsables municipales, se trata de “crear un entorno laboral más cohesionado, productivo y resiliente ante los cambios”.
El Ayuntamiento ha asumido esta teoría como propia y va a mejorar los estándares de comunicación interna del área de informática con cuatro objetivos fundamentales.
El primero de ellos es mejorar la transparencia y la fluidez de la información. Ello contribuye a reducir los rumores y las confusiones y permite a los empleados conocer y alinearse con las decisiones y los objetivos de la empresa.
Fachada del Ayuntamiento de Barcelona en una imagen de archivo
Que se sientan valorados
El segundo eje es el fomento “del compromiso y la motivación de los trabajadores”. Aquí es fundamental crear un ambiente de trabajo “en el que los empleados se sientan valorados, escuchados e implicados”. Una buena comunicación interna mejora el compromiso de los trabajadores con los valores y objetivos de la organización, aumentando así su motivación y satisfacción laboral”.
El tercer eje es el de “favorecer la colaboración y el trabajo en equipo”. Ello facilita la resolución de problemas, la creación de sinergias y la consecución de objetivos comunes.
Y el cuarto eje es contribuir a gestionar el cambio y la transformación organizacional. De ese modo, al afrontar reorganizaciones, adopción de nuevas estrategias o implementación de nuevas tecnologías, los trabajadores han de estar preparados para afrontar esos cambios.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante el pleno del 27 de marzo de 2026
Cambios en la plantilla
Se acometerá, así, un proceso de “reposicionamiento de los canales de comunicación interna”.
¿Por qué? Para solucionar con solvencia aspectos como la adaptación a las nuevas tecnologías, mejorar la eficacia y la rapidez y revisar la adecuación al tipo de público.
Todo ello, teniendo en cuenta que el personal municipal está en una etapa de cambio cultural y generacional y que ahora se incorporan trabajadores con un perfil más joven y digitalizado, por lo que es preciso adaptar los canales a los nuevos hábitos de comunicación del equipo.
En la actualidad, la comunicación interna se basa en varios canales: el buzón de correo para ‘comunicados internos’. La intranet del IMI, el Espai IMI, una plataforma que centraliza toda la información de los empleados públicos municipales, y el boletín Mes a Mes.
Todos ellos serán auscultados para detectar sus puntos débiles y plantear mejoras con el objetivo de hacerlos más eficientes.
Imagen panorámica de Barcelona
Casi 800.000 euros
La firma Seidor Consulting será la responsable de ese trabajo y acaba de firmar un contrato de dos años que costará 393.300 euros. En las cláusulas, no obstante, se prevé una posible prórroga por otros dos años, por lo que el monto ascenderá, en total, a casi 800.000 euros.
También se prevé que pueda haber modificaciones de contrato por “incremento de costes no previsto” de unos 37.000 euros por ejercicio, salvo en 2026, en el que no se prevé ninguna reserva por este concepto. Todo sea por engrasar el mecanismo de la Administración local.
Reforzar la cultura corporativa
Su trabajo será diseñar la estrategia y la gobernanza de la comunicación interna, promoviendo la transparencia, la colaboración y el compromiso. El refuerzo de la cultura corporativa se convierte en uno de los pilares de la nueva administración municipal, porque “un sistema, de comunicación bien gestionado también permite que los proyectos y servicios reflejen mejor los valores y la cultura de la organización”.
Otra de las tareas asignadas será la operativa y dinamización de la comunicación interna. Ahí entra “la creación de contenidos y la coordinación de actividades, la gestión diaria de los canales de comunicación, el lograr una comunicación activa y que los trabajadores puedan participar activamente en los procesos de comunicación”. Al fin y al cabo, ellos son los que mejor conocen los fallos en la gestión que pueden producirse.
Vista panorámica con la Torre Glòries de Barcelona al fondo
Nuevas dinámicas
Además de las tareas de orientación ante posibles cambios, su labor se dirigirá también a facilitar la integración de nuevas dinámicas, el acompañamiento en la adopción de nuevos servicios o cambios en los ya existentes.
Por último, su trabajo se notará en el apoyo a la operativa de la comunicación externa, tanto hacia los ciudadanos como hacia las empresas, organismos y sector TIC. En este segmento se incluye la gestión de canales de comunicación, creación de contenidos, coordinación de las relaciones con medios y organización de campañas o eventos.
Control de la comunicación
Según el organigrama de servicios, se realizarán estudios de satisfacción, encuestas y acciones comunicativas para lograr los objetivos. Se han de definir, asimismo, los canales a utilizar (intranet, correo, reuniones, aplicaciones de mensajería…) “para que la información llegue de manera eficiente y clara a todos los niveles de la organización”.
En la creación y difusión de mensajes, se desarrollará un contenido “claro, conciso y adecuado a la audiencia, incluyendo comunicados, informes, newsletters y otros tipos de mensajes que informen sobre decisiones, novedades y cambios importantes”.
Y, evidentemente, se establecerán mecanismos para “recoger feedback de los trabajadores del IMI, como encuestas o reuniones de retroalimentación para evaluar la comprensión de los mensajes y ajustar los procesos de comunicación según sea necesario”.