El líder de Junts en Barcelona, Jordi Martí Galbis, junto al alcalde Jaume Collboni
Collboni saca adelante el nuevo plan de usos de Ciutat Vella con el apoyo de Junts
El regidor del distrito, Albert Batlle, carga contra ERC y los comunes, a quienes acusa de "mentir" cuando aseguran que el texto facilita una liberalización comercial en el centro de la ciudad
Otras informaciones: Barcelona aprueba inicialmente el nuevo plan de usos de Ciutat Vella
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El pleno municipal de Barcelona ha apobado definitivamente el nuevo plan de usos de Ciutat Vella con los votos favorables de PSC y Junts, la abstención del PP, y el rechazo de BComú, ERC y Vox.
El teniente de alcalde de Seguridad y regidor del distrito, Albert Batlle, ha asegurado que el Ejecutivo local no permitirá que "el distrito central de la ciudad tenga una barra libre de comercio que aporte poco o nada al tejido comercial de Ciutat Vella".
Batlle ha señalado que esta regulación "pone en el centro la convivencia y la identidad de los barrios", y ha hecho hincapié en la prohibición de las "tiendas de venta de productos cannábicos".
"ERC y comunes mienten"
El edil socialista ha cargado contra republicanos y comunes por sus críticas al nuevo plan de usos. "ERC y comunes mienten cuando dicen que liberalizamos, estamos haciendo lo contrario. Ustedes hablan de supermercados, nosotros los regulamos", ha afirmado en relación a los establecimientos 24 horas.
En su intervención, Batlle ha aprovechado para recordar a BComú el incremento turístico que vivió la ciudad con Ada Colau al frente de la alcaldía. "En 2015 vinieron ocho millones de turistas a la ciudad. Al final de ese mandato, fueron 17 millones. El mayor incremento histórico de turistas fue bajo el gobierno de los comunes", ha sentenciado el concejal.
"Inspección, sanción y cierre"
Damià Calvet, edil de Junts, ha explicado que este plan de usos supone "más actividad cultural y el mantenimiento de establecimientos tradicionales", además de "evitar el levantamiento de la suspensión de licencias para actividades que no queremos y que expulsan a comercios y servicios de proximidad".
El regidor juntaire ha celebrado que el nuevo texto facilite una "mayor regulación y más capacidad de inspección, sanción y cierre".
Insuficiente, pero sin barra libre
Sonia Devesa, concejal del PP, ha apuntado que el plan es "insuficiente en temas como la doble licencia para los establecimientos que venden alcohol", y que lo hacen hasta altas horas de la madrugada.
Sin embargo, la edil ha reconocido que esta regulación "no es una barra libre", ya que "mantiene limitaciones y requisitos técnicos".
Críticas de BComú, ERC y Vox
Jordi Rabassa, regidor de BComú, ha afirmado que el nuevo plan conllevará la "expulsión de comercio de proximidad y de vecinas", y ha tachado de "ridículo" el proceso participativo.
Desde ERC, la edil Elisenda Alamany ha apuntado que "el plan no evitará la turistificación del distrito", y ha afirmado que "la prioridad es recuperar la ciudad, con identidad para los vecinos".
Liberto Senderos, concejal de Vox, ha lamentado que los gobiernos municipales de Barcelona no hagan "cumplir los planes de usos", provocando "más inseguridad, degradación, narcopisos y la expulsión de familias trabajadoras".