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Los comunes condicionan su apoyo a las ordenanzas fiscales a una subida de la tasa en los hoteles de lujo en Barcelona

La formación defiende que el mayor esfuerzo fiscal recaiga sobre quienes tienen más capacidad de pago

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El grupo municipal de Barcelona en Comú ha abierto la puerta a negociar las próximas ordenanzas fiscales con el gobierno del alcalde Jaume Collboni.

En el arranque del nuevo curso político, el partido ha dejado claras sus prioridades para pactar las tasas e impuestos de la ciudad, situando en el centro del debate una mayor presión fiscal sobre el turismo de alto poder adquisitivo.

Marc Serra, portavoz de la formación, ha adelantado que esta misma semana registrarán un ruego formal en la comisión municipal para exigir "un incremento del recargo turístico en los hoteles de lujo hasta los 8 euros".

Turistas en Barcelona en una imagen de archivo

Turistas en Barcelona en una imagen de archivo EUROPA PRESS

Progresividad fiscal frente al modelo turístico

El planteamiento de los comunes busca que el mayor esfuerzo recaudatorio recaiga sobre aquellos actores económicos que tienen mayor capacidad de pago.

De este modo, la propuesta pretende aumentar la carga sobre los hoteles de lujo mientras se suaviza el impacto para los turistas que optan por alojamientos más económicos, como hostales o albergues. Este debate llega en un momento en el que entró en vigor el incremento de la tasa turística el pasado mes de abril.

Turistas en Barcelona en una imagen de archivo

Turistas en Barcelona en una imagen de archivo EFE

Según ha detallado Serra, BComú se abre a esta negociación para subir paulatinamente la tasa de los alojamientos de lujo, motivados por el compromiso del gobierno de Collboni de cumplir un pacto previo: elevar a 30 euros la tasa turística para los cruceros de corta estancia --resultado de sumar 6 euros del impuesto base y 24 euros del recargo exclusivo barcelonés--.

Cambios en el reglamento municipal

Más allá del debate sobre la fiscalidad turística, los comunes aprovecharán las comisiones municipales de este mes de septiembre para impulsar medidas de control al gobierno local.

En este sentido, BComú propondrá una modificación del Reglamento Orgánico Municipal (ROM) del Ayuntamiento de Barcelona para establecer que el alcalde o alcaldesa deba comparecer obligatoriamente, al menos una vez al año, a petición de cada grupo con representación en el consistorio.