Así utiliza Barcelona las águilas y halcones para acabar con las palomas en les Corts

Les Corts

Así utiliza Barcelona las águilas y halcones para acabar con las palomas del Camp Nou

La empresa de cetrería contratada por el Ayuntamiento, Soma, explica que el objetivo de esta medida "es que las palomas vean que no es un sitio seguro para comer y se vayan"

27 abril, 2024 23:19

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La cetrería es un programa más que lleva a cabo el Ayuntamiento para disuadir la plaga de palomas en Barcelona. La prueba piloto con halcones y águilas comenzó el pasado miércoles, 20 de marzo, en la periferia del Camp Nou, en el distrito de Les Corts. Esta zona incluye los Jardins de la Maternitat, Jardins de Bacardí y toda la zona colindante de calles estrechas del área. 

La empresa encargada de realizar estos vuelos con aves rapaces, contratada por el consistorio, es Soma. En la actualidad, una de las zonas donde opera son los Jardins de la Maternitat. Metrópoli ha podido desplazarse hasta este parque para ver como los técnicos hacen volar las águilas y halcones para disuadir a las palomas.

"Seleccionamos las zonas donde hacer los vuelos a partir de un estudio de campo" explica a este medio Alberto Tomás, responsable técnico de la empresa Soma. En base a este estudio previo, que se complementa con los datos que tiene el Ayuntamiento, pueden "hacer una estrategia de planificación y ver donde se acumulan las palomas". 

Uno de los técnicos junto a la furgoneta y una de las aves rapaces

Uno de los técnicos junto a la furgoneta y una de las aves rapaces SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Un sitio inseguro para las palomas

Una vez han localizado estos puntos, comienzan los vuelos. "Utilizamos uno o dos ejemplares de águilas de Harris de Perú que son de bajo vuelo y un halcón de alto vuelo", explica Alex Tomás, técnico de la empresa Soma. "La idea es que las palomas vean que no es un sitio seguro para comer y se vayan", apunta. 

Ambos expertos en cetrería coinciden en que bajo ningún concepto las aves están entrenadas para cazar. "Las rapaces que se utilizan en el proyecto no han cazado nunca, no las matarán", subrayan. Además, dan un margen de ventaja a las palomas antes de hacer volar las aves: "Esperamos que las vean, reaccionen y se vayan".

Imagen de una de las aves rapaces

Imagen de una de las aves rapaces SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Fases de entrenamiento

En conversación con Metrópoli, el técnico de la empresa explica que las adiestran desde que son crías en el núcleo zoológico que tienen en Sabadell, donde hay unas 30 aves. Este entrenamiento cuenta con distintas fases para que las aves se familiaricen con su papel de disuasión.

La primera fase se le denomina de amansamiento. "Llevamos al animal a todos los sitios para que vea coches, trenes, personas y no se ponga nervioso", afirma. Después de esta, se empieza a introducir al animal a que conozca al técnico y que venga a comerle al puño. "Lo vas haciendo volar de manera que te va reconociendo", agrega. 

"Primero le ponemos en un posadero con una cuerda, le damos una picadita y que salte", detalla. Cuando ya va cogiendo confianza, le ponen una cuerda cada vez más lejos. "En el momento que vemos que se fía de nosotros, le quitamos la cuerda y empieza a volar libre". Llegado este punto, puede ejercer su papel de disuasión de palomas, que no pretende extinguirlas. 

Uno de los técnicos sostiene una de las aves rapaces

Uno de los técnicos sostiene una de las aves rapaces SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Dos tipos de peligro

La concentración de nidos de palomas conlleva ciertos riesgos para la población, de ahí la importancia de disuadirlas. Según Tomás, hay dos tipos de peligros. "Por un lado, la salud, pueden ser portadoras de zoonosis o enfermedades que se pueden trasmitir a los mamíferos", afirma. Por otro lado, "generan ruido, suciedad, deteriorando fachadas, infraestructuras".

Así, la cetrería surge como una medida que busca ahuyentar la plaga de palomas que afectan a distintos vecindarios de Barcelona. Por el momento, solo se ha aplicado en la periferia del Camp Nou. En base con los resultados obtenidos, se estudiará llevarla a cabo en otras áreas de la ciudad. De todas formas, desde la empresa señalan que es "importante complementarla con otras actuaciones, como el trabajo social de intentar que no haya alimentadores". 

Imagen de una de las aves rapaces

Imagen de una de las aves rapaces SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

 

Medidas complementarias

Carmen Maté, directora de Bienestar Animal del Ayuntamiento, señala que evitar la alimentación de palomas "es un factor clave para evitar la fidelización de estas". "Son muy fieles a los espacios donde encuentran comida", apunta. Por ello, trabajan en las interacciones con los grandes alimentadores y la detección de otras tipologías de alimentadores con el servicio de gestión de conflictos. 

"Son personas que interpelan, hacen un diagnóstico, establecen un vínculo con estas personas e intentan saber cuáles son las motivaciones y los perfiles para poder ajustar la estrategia", explica. Hay tres tipologías de alimentadores: los pasivos, activos pero esporádicos y los grandes alimentadores. Algunos perfiles, según Maté, "presenten una vinculación con la soledad, aunque también hay otros". 

Además del trabajo con la detección de alimentadores, también "se aborda el evitar que los bares y restaurantes dejen comida fuera para evitar esta fidelización y llevar a cabo actuaciones con turistas y visitantes". Sobre la prohibición de alimentarlas, ha aclarado que quieren hacer "todo lo posible para no hacer el decreto". Sin embargo, si la cetrería y demás medidas no dan los resultados esperados, "se aplicará esta opción".