“Mercedes Vidal está mintiendo en todo momento cuando dice que el tema salarial ha sido un tema de discusión por parte del comité de huelga”. Así de contundente se mostraba este miércoles el presidente del comité de huelga de metro, Pere Ramón (CGT), quien junto al resto de representantes sindicales ha convocado una rueda de prensa en L’Hospitalet de Llobregat para repasar las últimas novedades.

Junto a las vías de metro de la parada de Santa Eulàlia, Ramón ha reiterado que “el tema salarial viene marcado por los Presupuestos Generales del Estado y están topados”, subrayando que son mejoras en las condiciones laborales las que concentran sus demandas. Además, el representante de los trabajadores ha defendido que en su conjunto, las peticiones suponen un coste “ínfimo” para una compañía que tiene en plantilla directivos con salarios que superan los 200.000 euros, como ha recordado.

Usuarios esperando en la parada de metro de Plaza Catalunya / M.S.



MEJORAS EN LAS CONDICIONES LABORALES

Ramón, quien ha negado que los sindicatos hayan ido añadiendo demandas en el transcurso de la negociación como sostuvo la alcaldesa Ada Colau, defiende que las peticiones son, puramente, mejoras en las condiciones laborales.

Entre ellas, piden una mayor protección de las mujeres trabajadoras embarazadas, facilitar la conciliación laboral y familiar o crear dos nuevos turnos con trabajadores a tiempo completo en teoría de izquierdas y progresista, tendría que dar salida ya porque no es un tema económico”, puntualizaba Ramón.

EL ALUDO OBLIGATORIO, UNA “AMENAZA”

En cuanto a la fórmula para desencallar el conflicto, el presidente del comité de huelga ha incidido en la voluntad sindical de seguir valorando y ha tachado de amenaza la posibilidad de acudir a un árbitro obligatorio para mediar.

“El laudo obligatorio es una amenaza del grupo municipal de Barcelona en Comú que está utilizando todos sus contactos para meter más presión”. La medida que sobrevuela el conflicto laboral supondría la imposición por parte del Govern de Catalunya de un experto que redactaría un convenio colectivo ahora prorrogado desde 2008 y que se intentó negociar durante dos años. Pero los intentos frustrados abocaron a los trabajadores a recurrir a los paros parciales todos los lunes desde el pasado 24 de abril.

Interior de un convoy de metro el pasado lunes de huelga / M.S.



ADA COLAU, AL FRENTE

Tras el undécimo día de huelga en el suburbano, los trabajadores siguen pidiendo la dimisión de la presidenta de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), Mercedes Vidal, al igual que grupos municipales de la oposición y han lanzado un llamamiento a la edil, Ada Colau: “Pedimos a la máxima responsable que es la alcaldesa de barcelona que de salida al tema”, sostenía Ramón quien ve “totalmente inconcebible que unos mandatarios políticos manifiesten que no van a hacer absolutamente nada”, en referencia a las declaraciones de la reprobada regidora de movilidad Vidal.

En cuanto al escrache que se organizó el pasado lunes ante la vivienda de Vidal, el presidente del comité de huelga se ha limitado a reiterar que ellos solo están por la negociación. “Si hay otros colectivos que hacen acciones particulares, escraches o lo que sea, nosotros no vamos a valorarlo. Nosotros estamos por la negociación de mejoras de los trabajadores y de un convenio colectivo”.

 

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