Pese a que las esperas para pasar el control de seguridad en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat se han reducido este fin de semana, la amenaza de colapso todavía sobrevuela el aeropuerto barcelonés. La situación se sigue tensando sin que Aena haga nada para solucionarlo.

La compañía aduce que se trata de un problema externo y que, por lo tanto, no les compete. En cambio, el comité de huelga de Eulen, la empresa concesionaria que gestiona los controles de seguridad, se niega a negociar con la empresa sin la presencia de Aena.

Así, la reunión celebrada este lunes en el Tribunal Laboral de Catalunya, forzada por la dirección de Eulen, ha finalizado sin ningún acuerdo, al no estar presente Aena. La empresa acusa a los sindicatos de convocar una huelga “ilegal y abusiva”, mientras que los representantes de los trabajadores responden que es “improcedente y temerario” elevar el conflicto al juzgado.

Si el pasado viernes los sindicatos se levantaron de la mesa al no estar presente Aena en las negociaciones, este lunes, al menos, sí que han participado en la reunión, pero sin llegar a ningún avance. En este sentido, el comité de huelga ha convocado una asamblea de trabajadores para el próximo miércoles en la que estudiarán otras posibles formas de presionar a Aena para que se avenga a negociar con ellos.

DISMINUYE EL TIEMPO DE ESPERA

Durante el fin de semana, las esperas para pasar los controles de seguridad se han reducido a entre 20 y 30 minutos, lejos de las más de dos horas que se han llegado a registrar durante la semana. Desde el pasado viernes, Eulen, que gestiona los controles de seguridad en 27 aeropuertos españoles y norteamericanos, ha reforzado la plantilla con 25 empleados que cubren los controles de seguridad, lo que ha mejorado la fluidez de pasajeros. Los sindicatos cifran en 50 el número de empleados necesarios para alcanzar la normalidad.

Esta semana las colas siguen sin recobrar la normalidad, que por ley se estipula que han de ser de un máximo de 10 minutos, pero se mantienen por encima de los 30 minutos. El problema llegará el fin de semana si no se alcanza un acuerdo con los trabajadores y se declaran en huelga. En concreto, los sindicatos amenazan con paros indefinidos a partir del 4 de agosto.

Los paros convocados se realizarían todos los viernes, domingos y lunes, una hora por turno de trabajo mientras no se llegue a un acuerdo. En total serían cuatro horas, de 5:30 a 6:30; de 10:30 a 11:30; de 16:30 a 17:30 y de 18:30 a 19:30 horas.

HUELGA ENCUBIERTA

Las esperas de la semana pasada se produjeron tras el anuncio de la convocatoria de huelga. Los trabajadores han negado en todo momento que se debieran a una huelga de celo, aunque las acusaciones al respecto han sido continuas.

En caso de confirmarse los paros a partir del día 4, los servicios mínimos deberían hacer frente al gran volumen de pasajeros del Aeropuerto de Barcelona-El Prat, que en verano puede llegar a superar los 900.000 viajeros en un fin de semana, según fuentes de Aena.

Eulen gestiona los controles de seguridad del Aeropuerto de Barcelona-El Prat desde junio de 2016, cuando sustituyó a Prosegur. La empresa ganó el concurso para firmar el contrato del servicio por dos años, por los que ingresa a cambio 23,1 millones de euros.

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