El sindicato CGT de bus de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha inicido la recogida de firmas para exigir el cese de la presidenta de TMB, la regidora Mercedes Vidal, así como del consejero delegado, Enric Cañas, y de su adjunto, Pau Noy. Los trabajadores consideran que el apoyo de Vidal, Cañas y Noy "al tranvía privado por la Diagonal" va en contra de los estatutos de TMB y ha frenado proyectos importantes de la empresa pública, como la supresión del bus D-30 de la red ortogonal y del Tramvia Blau.

Según el sindicato, el artículo 2 de los estatutos de TMB indica que corresponde a la citada empresa pública "ejercer la actividad de gestión, explotación, organización, administración y la prestación de los servicios urbanos y metropolitanos relacionados con el transporte colectivo de superficie", mediante autobuses, microbuses o tranvías, entre otros transportes, dentro del ámbito del Área Metropolitana de Barcelona

En opinión de la CGT, la política impulsada por Vidal va en contra de los citados estatutos porque "ha apostado por el tranvía privado por la Diagonal", lo que ha supuesto que se "hayan frenado proyectos importantes de TMB iniciados por el anterior equipo". En concreto, afirma el sindicato, se ha reducido el desarrollo total de la red ortogonal de bus, eliminando líneas completas y disminuyendo el número de autobuses que salen a la calle para dar servicio. CGT también critica la supresión indefinida del Tramvia Blau y que no se ha hecho nada para recuperar las líneas 80, 81, 82, 83, subcontratadas a la empresa privada Sagalés.

CONFLICOS LABORALES

El sindicato dice que, desde la llegada de Vidal a TMB, se han producido "conflictos laborales" en las tres empresas de TMB (bus, metro y teleférico). "Vidal ha permitido que en autobuses se consolide la contratación precaria y temporal, que llega al 10% de la plantilla".

CGT afirma también que los directivos de la empresa que mostraron su desacuerdo con el proyecto del tranvía fueron "cesados y/o despedidos" por el consejero delegado. CGT cita que este fue el caso de Jaume Tintoré, Asunción Santaeulalia y Ana Monferrer. Según el sindicato, "Cañas será recordado por ser el iniciador de la purga de directivos antitranvia privado". Cañas cobra 104.000 euros al año.

La gota que ha colmado el vaso ha sido la participación, el pasado día 4 de abril, en un acto organizado por la plataforma Unim els Tramvies para demostrar el mal servicio de bus en la Diagonal y la necesidad de implantar el tranvía. "Vidal subió a un autobús de la linea 33 para denunciar el mal servicio que da esta línea. Autobuses lentos e incómodos fueron sus conclusiones", subraya la CGT.

El sindicato dice que Noy, mano derecha y "amigo" de Cañas, es uno de los fundadores de la asociación Promoció del Transport Públic, que forma parte de Unim els Tramvies. Noy se embolsa 60.000 euros al año.

La CGT exige que los tres directivos "asuman su fracaso" y que presenten la dimisión. De no hacerlo, propone que sean "cesados de manera fulminante". La recogida de firmas se ha puesto en marcha "tras escuchar el sentir de la plantilla", concluye el sindicato.

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