El Ayuntamiento de Barcelona pondrá en marcha el que será el primer carril bus-taxi de la ciudad que permitirá el uso de la bicicleta. La propuesta municipal, incluida dentro de los planes de movilidad que se ejecutan coincidiendo con el desescalada del coronavirus, se llevará a cabo en la calle de Creu Coberta, que después cambia el nombre por el de calle de Sants, en el distrito de Sants-Montjuïc. Éste será el primer eje viario de Barcelona en el que bus, taxi y bicis compartirán el espacio. Según el consistorio, este uso será "excepcional" en esta calle.

La calle, en la que se ha limitado la velocidad a 30 km/h, une la plaza de Espanya con el municipio de L'Hospitalet del Llobregat. La vía, de dos kilómetros, reservará el carril de circulación más pegado a la acera -uno por sentido- al uso exclusivo de bicicletas y transporte público desde plaza de Espanya hasta la calle de Arizala. Los nuevos corredores tendrán un color identificativo propio, el logo de la bicicleta con señalización horizontal en cada cruce e incorporarán elementos de protección.

OPERATIVO EN MAYO

El carril se pondrá en marcha de forma inmediata, a lo largo de este mes de mayo, aunque todavía no hay una fecha concreta. Primero se tienen que llevar a cabo los trabajos de pintura, "que serán muy visibles y todavía no han empezado", apuntan fuentes municipales.

El consejero de Movilidad de Sants Montjuïc y excolaborador de Metrópoli Abierta, Ancor Mesa, precisa que se trata de una "prueba piloto". Mesa asegura que carriles de este tipo ya existen en ciudades como París y Ámsterdam y no cree que exista un mayor riesgo para los ciclistas. "En todas partes hay riesgos para los ciclistas porque el cuerpo no va protegido, pero en una vía en la que la velocidad se ha bajado a un máximo de 30km/h, el peligro no es mayor que en calles de 50km/h, donde las bicis conviven con los vehículos privados", ha dicho Mesa en Ràdio Hostafrancs. 

Imagen del futuro carril-bus-taxi-bici de Creu Coberta / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA



MEDIDA PRECIPITADA Y ABSURDA

Desde Amics de la Bici, su portavoz y colaborador de Metrópoli Abierta, Albert Garcia, considera que poner en marcha este carril es una medida "precipitada y absurda". Según García, la entidad ya propuso hace tiempo la necesidad de pacificar y reducir la velocidad en esta calle y una de las ideas que puso sobre la mesa fue este carril bus-bici, "pero para ser seguro debe tener unos cuatro o cinco metros de ancho, como los que hay París". En Barcelona, la mayoría de carriles bus son de 2,60 o 2,65 metros.

Para Garcia, el carril es un peligro. "Los buses no podrán adelantar a los ciclistas sin que sea un riesgo. El carril es demasiado estrecho". También recuerda que en Creu Coberta hay numerosas paradas de bus. "Seguramente, debería ser habitual que las bicis adelantarán a los buses, pero tampoco lo podrán hacer con seguridad. Tendrán que invadir el carril de coches colindante". Con posterioridad a la publicación de este artículo, el Ayuntamiento ha añadido que la anchura del carril todavía se tiene que concretar.

BAJARÁ LA VELOCIDAD DE LOS BUSES

Tampoco los conductores de autobús ven la iniciativa demasiado clara. El delegado de CGT y miembro del comité de empresa en TMB, Saturnino Mercader, sostiene que los carriles tienen que ser de un uso concreto. "Es de sentido común. Si se quiere poner un carril bici tiene que ser un carril segregado. Creemos que comportará muchos riesgos para los ciclistas, hará bajar la velocidad comercial de los buses y provocará conflictos entre los usuarios".

Desde el sector del taxi, el portavoz y coordinador de Élite Taxi, Tito Álvarez, opina si es una prueba piloto habrá que ver cómo funciona, pero, de entrada, cree que puede ser muy peligroso. "Soy partidario de que las bicis circulen por un carril separado. Me pregunto si los ciclistas irán con casco y se les obligará a que se saquen un seguro. Aunque la velocidad sea a 30km/h, me parece un riesgo", apunta en conversación con este medio. Que los ciclistas lleven casco o necesiten un seguro no es obligatorio.

GANAR TRANSPORTE PÚBLICO ES POSITIVO

Álvarez, en cambio, sí que ve con buenos ojos el resto de cambios que el Ayuntamiento quiere introducir en la movilidad en la ciudad. "Todo lo que sea eliminar espacio para los vehículos privados y ganar carriles para el transporte público nos parece positivo. Se están introduciendo muchas modificaciones y nos tendremos que adaptar. La movilidad en las ciudades está cambiando", concluye.

Noticias relacionadas