Eloi Badia no es el único concejal de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona que tiene un vehículo altamente contaminante. La regidora de Movilidad, la socialista Rosa Alarcón, también tiene uno. Se trata de una vespino 107 E, comprado y matriculado en 1992. El dato figura en la declaración de bienes de la página de transparencia del consistorio, que fue actualizada por última vez el 2 de marzo de 2020. 

La normativa de la Dirección General de Tráfico (DGT) es muy clara y dice que las motocicletas y ciclomotores anteriores al Euro 2, es decir desde 2003, no tienen derecho a la etiqueta ambiental y, por tanto, no pueden circular. Las cuatro etiquetas de la DGT son la B (vehículos que cumplen la normativa de emisiones Euro 2), la C (aquellos que cumplen las normativas Euro 3 y Euro 4, vehículos a partir de 2006), la Eco (vehículos híbridos) y la 0 (vehículos eléctricos).

ZONA DE BAJAS EMISIONES

En el caso de Barcelona, los vehículos sin etiqueta, incluido el de Alarcón, están afectados también, desde el 1 de enero de 2020, por la Zona de Bajas Emisiones que prohíbe la circulación de los vehículos más contaminantes. La conocida ZBE afecta a la mayor parte de Barcelona y a varios municipios metropolitanos colindantes, como Cornellà de Llobregat, Esplugues, Hospitalet y Sant Adrià.

Coincidiendo con el estado de alarma por la pandemia del coronavirus, el Ayuntamiento y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) decidieron posponer la entrada en vigor de las multas en la ZBE. La fecha prevista tenía que ser el 1 de abril, pero se dejó sin efecto. La Guardia Urbana empezará a sancionar a los vehículos contaminantes que infrinjan la ZBE con el fin del estado de alarma, aunque todavía no se ha concretado la fecha. 

Declaración de bienes de Alarcón, con el vespino / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Declaración de bienes de Alarcón, con el vespino / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

El vehículo de Alarcón, que también es la presidenta de Transports Metropolitans de Barcelona, es de hace 28 años y no puede salir del garaje. A través de la oficina de prensa municipal, Alarcón confirma que todavía tiene el vespino, pero que hace más de 20 años que no lo utiliza, y que tiene intención de llevarlo a desguazar, aunque las fuentes consultadas no han puesto una fecha.

LUCHA CONTRA LAS MOTOS MAL APARCADAS

El Ayuntamiento de Barcelona intensificó hace unos meses su lucha contra las motos mal aparcadas en las aceras. “Hay que ir eliminando elementos de las aceras que molesten a los peatones. Las motos, como los coches, deben ir pensando en pagar para aparcar, sobre todo en los aparcamientos subterráneos”, dijo Alarcón a principios de marzo.

Los planes municipales afectan al conjunto de la ciudad, pero por ahora hay una decena de puntos conflictivos, uno por distrito, en los que el consistorio ha puesto el foco para ordenar el aparcamiento de motos de manera inmediata. La Guardia Urbana empezó a sancionar el 24 de febrero, pero durante el estado de alarma hay una mayor permisividad. 

Los emplazamientos que más preocupan al Ayuntamiento son: avenida de Francesc Cambó (Ciutat Vella), Girona 64 (entre Diputació y Consell de Cent, Eixample), plaza de Joan Peiró (Sants-Montjuïc), Sabino Arana con Gran Via de Carles III (Les Corts), Borí i Fontestà con Can Ràbia (Sarrià-Sant Gervasi), Font d'en Fargues con el paseo de Maragall (Horta-Guinardó), Fabra i Puig con Teide (Nou Barris), Neopàtria (entre Fabra i Puig y Rovira i Virgili, Sant Andreu), Bolivia (Roc Boronat y Ciutat de Granada, Sant Martí), y plaza del Nord (Gràcia).

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