El Ayuntamiento abrirá el túnel de Glòries el 6 de noviembre. Metrópoli avanzó este jueves que la fecha que barajaba el consistorio era el 8 de noviembre. Finalmente, la apertura se ha adelantado dos días. Será un sábado para evitar problemas circulatorios.

La esperada puesta en marcha del tunel de Glòries en sentido Besòs se producirá un mes más tarde de lo previsto. A lo largo del año, el área de Ecología Urbana y la propia teniente de alcaldía Janet Sanz habían puesto sobre la mesa finales de septiembre

EN SENTIDO LLOBREGAT, A PRINCIPIOS DE AÑO

El tráfico de entrada a la ciudad se retrasa. Así, la boca del túnel en sentido Llobregat no entrará en funcionamiento a finales de noviembre o principios de noviembre como era la intención. Será a principios de 2022.

La previsión municipal es que el túnel esté totalmente operativo el sábado 6 de noviembre hacia las 06.00 de la mañana. A última hora del viernes 5, la Guardia Urbana iniciará los desvíos de tráfico y comenzarán los trabajos de implantación de la nueva configuración viaria. Si las condiciones climatológicas lo permiten, la previsión es que los trabajos finalicen durante la noche.  

El nuevo túnel tiene cerca un kilómetro de longitud –957 metros y 1.157 si se tienen en cuenta las rampas de acceso–, y una boca independiente de circulación para cada uno de los sentidos del tráfico, entre la calles de Padilla y la rambla del Poblenou.

UN RADAR CONTROLARÁ LA VELOCIDAD

La velocidad en el túnel estará limitada a 50 km/h. El Ayuntamiento tiene previsto que un radar de tramo –para todo el recorrido– controle la circulación de los vehículos. En la boca de Padilla con Gran Via, las señales del radar ya se han instalado.

Un coche de bomberos, este miércoles, junto al túnel de Glòries en Gran Via con Padilla / METRÓPOLI - JORDI SUBIRANA



Ambas bocas tendrán dos carriles de circulación para los vehículos privados y un tercero será un carril bus-taxi. El tráfico previsto es de unos 90.000 vehículos al día cuando estén abiertos los dos sentidos de la circulación.

SEIS AÑOS DE OBRAS

Cuando los trabajos acaben habrán transcurrido unos seis años desde el inicio, en 2015 (con Xavier Trias en la alcaldía), y 11 desde el encargo del proyecto constructivo (con Jordi Hereu al frente de la ciudad). La deconstrucción del anillo viario de Glòries tuvo lugar en 2014, un año antes del inicio de las obras propiamente.

En abril 2017, con Ada Colau en el Ayuntamiento, el consejo de administración de BIMSA (Barcelona de Infraestructuras Municipales) rescindió el contrato con la UTE encargada de las obras por sobrecostes y retrasos. Antes de finalizar la remodelación, el Ayuntamiento estima que el coste total rondará los 192 millones.

El proyecto se paralizó durante cerca de un año y se volvió a adjudicar en cinco lotes distintos, con el objetivo de que el proyecto no recayera en manos de una única empresa. Las obras se retomaron en marzo de 2018. Tenían que haber acabado durante el primer trimestre de 2021, pero se pararon durante tres meses por el confinamiento del coronavirus durante la primera ola de la pandemia. La construcción del túnel ha beneficiado directamente a 22 empresas relevantes que han empleado más de un millón de horas de trabajo.

INTERVENCIÓN DE LOS BOMBEROS

Estos últimos días, el Ayuntamiento ha estado haciendo las tramitaciones necesarias para que la apertura del túnel se haga con las máximas garantias. Se trata de cuestiones relacionadas con la conectividad y la seguridad que han requerido de la intervención de los bomberos.

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