Retenciones en una imagen de archivo / EUROPA PRESS
Las protestas de los profesores en huelga colapsan la movilidad en Barcelona: cortadas las principales vías y retenciones kilométricas
Las movilizaciones de los profesionales paralizan en plena hora punta los principales accesos a la capital catalana, con cortes totales en arterias clave
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La huelga de los docentes sigue afectando a la movilidad de Barcelona este viernes, 20 de marzo, en la última jornada de protestas.
Las movilizaciones convocadas por el colectivo docente han trasladado sus reivindicaciones al asfalto, provocando el bloqueo de los principales accesos a la capital catalana.
Según los datos en tiempo real del Servei Català de Trànsit, las protestas han logrado paralizar arterias vitales, dejando a miles de conductores atrapados en sus vehículos.
Arterias principales totalmente bloqueadas
El impacto más severo de las manifestaciones se está viviendo en la Ronda de Dalt (B-20). Los profesionales sanitarios mantienen la calzada totalmente cortada en múltiples tramos kilométricos, afectando la circulación en ambos sentidos a su paso por Barcelona, Santa Coloma de Gramenet y Badalona.
Asimismo han cortado la avenida Diagonal en ambos sentidos a la altura de la Zona Universitaria sobre las 7:58 horas. El corte en Vall d'Hebron se ha reabierto sobre las 8:06 horas tras más de una hora de afectación, ha informado el Ayuntamiento de Barcelona en un mensaje en 'X'.
Tráfico en una carretera de Barcelona / EFE
La situación es igualmente crítica en la autopista AP-7, donde el nudo del Vallès ha quedado intransitable tras el corte total de la vía entre Badia y Cerdanyola del Vallès, interrumpiendo el flujo tanto hacia Girona como hacia Tarragona.
Otros puntos estratégicos también han cedido ante la presión de los piquetes informativos y las concentraciones.
En el Baix Llobregat, la C-32 se encuentra cortada en ambos sentidos a la altura de Esplugues de Llobregat, anulando las conexiones clave con los nudos del Llobregat y la Trinitat.
Más al interior, la A-2 registra un corte de 3 kilómetros entre Abrera y Esparreguera, arrastrando también al colapso a la C-55 en su enlace con esta misma autovía.
Efecto dominó y kilómetros de retenciones
El bloqueo de estas vías principales ha generado un efecto dominó que ha saturado el resto de la red viaria metropolitana.
Tráfico de coches en un tramo de la AP-7 en Cataluña / EFE
La Ronda Litoral (B-10), al absorber gran parte del tráfico desviado, acumula más de 5 kilómetros de fuertes retenciones en sentido sur hacia el Nus del Llobregat. A esta densidad se le suma la avería de un vehículo en el arcén a la altura de L'Hospitalet, complicando aún más la ya difícil movilidad en sentido norte.
La imagen de furgonetas y turismos parados se repite en el resto de corredores de acceso a la ciudad. Vías fundamentales como la C-58 y la C-33 registran una gran congestión desde Montcada i Reixac hacia la Trinitat. Por su parte, la A-2 suma 4 kilómetros de cola entre Cornellà y Sant Joan Despí, mientras que arterias como la B-23, la C-31 y la C-59 presentan un tráfico extremadamente lento, convirtiendo la movilidad de esta mañana en un verdadero reto logístico para la ciudad.