Semáforo en verde en una calle de Barcelona
Ya es oficial: el importante cambio que llega a los semáforos de Barcelona a partir de octubre de 2026
El Consejo de Ministros ha aprobado una profunda reforma del Reglamento General de Circulación orientada a blindar a los usuarios vulnerables (peatones, ciclistas, motoristas y conductores de patinetes)
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Barcelona se prepara para uno de los cambios más relevantes en materia de seguridad vial de los últimos años.
El Consejo de Ministros ha aprobado la reforma del Reglamento General de Circulación, una actualización normativa que introduce nuevas medidas para proteger a peatones, ciclistas, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal.
Entre todas las novedades incluidas en la reforma, una destaca especialmente por su impacto directo en las calles de la capital catalana: la modificación del funcionamiento de determinados semáforos para eliminar una situación que durante años ha sido considerada un punto de riesgo para los peatones.
Tráfico en la Gran Via / EFE
Fin a una de las situaciones más peligrosas en los cruces
La nueva normativa establece que, como norma general, dejará de permitirse la coincidencia entre la luz ámbar intermitente para los vehículos y la luz verde para los peatones.
Se trata de una configuración semafórica habitual en numerosos cruces urbanos españoles y especialmente visible en algunas intersecciones de Barcelona.
Hasta ahora, cuando un vehículo encontraba una señal luminosa ámbar intermitente podía continuar la marcha extremando la precaución y cediendo el paso. Al mismo tiempo, los peatones disponían de luz verde para cruzar.
Aunque la normativa obligaba a los conductores a respetar la prioridad peatonal, esta coexistencia de señales ha generado durante años situaciones de conflicto y riesgo, especialmente en puntos con gran intensidad de tráfico y elevada afluencia de personas.
Un paso de peatones en una imagen de archivo
El Eixample, uno de los distritos más afectados
La medida tendrá una incidencia especial en Barcelona y, concretamente, en el distrito del Eixample, donde abundan los cruces con giros y una intensa convivencia entre peatones, bicicletas, motocicletas, taxis y vehículos privados.
En estas intersecciones, los conductores que realizan maniobras de giro suelen encontrarse simultáneamente con peatones atravesando el paso de cebra.
Con la entrada en vigor de la reforma, la intención es reducir al máximo estas situaciones de incertidumbre, simplificando la lectura de las señales y mejorando la seguridad de los desplazamientos a pie.
Una medida para reducir atropellos
El Gobierno enmarca este cambio dentro de una estrategia más amplia para reforzar la protección de los usuarios vulnerables de la vía pública.
Los peatones continúan siendo uno de los colectivos más expuestos en los entornos urbanos, especialmente en grandes ciudades como Barcelona, donde cada día se registran millones de desplazamientos a pie.
Esta modificación obligará progresivamente a adaptar la programación de numerosos semáforos repartidos por la ciudad, un proceso que previsiblemente se desarrollará de forma escalonada durante los próximos meses.
La Travessera de les Corts Catalanes en una imagen de archivo
¿Cuándo entrará en vigor el cambio?
La reforma del Reglamento General de Circulación entrará en vigor, de forma general, el próximo 1 de octubre de 2026.
A partir de esa fecha, las administraciones deberán aplicar las nuevas disposiciones incluidas en la norma, entre ellas las relacionadas con la regulación semafórica y la protección de peatones.
Otras novedades de la reforma
Más allá de los cambios en los semáforos, el nuevo reglamento incorpora otras medidas que también afectarán a la movilidad en la capital catalana.
Entre ellas destaca la regulación más estricta de los patinetes eléctricos. La edad mínima para conducir estos vehículos será de 15 años, el casco pasará a ser obligatorio y los usuarios deberán circular con las luces encendidas en todo momento.
Durante la noche o en condiciones de baja visibilidad también será obligatorio el uso de chaleco reflectante. No cumplir con el casco o el chaleco se considerará una infracción grave sancionada con 200 euros.
Agentes de la Guardia Urbana con un patinete en Badalona
Taxistas y repartidores
La reforma también elimina las exenciones que permitían a algunos taxistas circular sin cinturón de seguridad en entornos urbanos. Desde octubre de 2026 deberán utilizarlo de manera obligatoria durante toda la jornada.
Por otra parte, los repartidores que trabajen en bicicleta, patinete, ciclomotor o motocicleta estarán obligados a utilizar casco y chaleco reflectante, bajo sanciones que podrán alcanzar los 200 euros.
Carril bici en el AMB
Ciclistas y motocicletas
Los ciclistas ganarán protagonismo en la calzada, al establecerse que deberán circular preferentemente por el centro del carril para mejorar su visibilidad. Los vehículos motorizados, además, deberán mantener una distancia mínima de cinco metros por detrás.
En el caso de las motocicletas, será obligatorio utilizar calzado cerrado en cualquier vía y guantes en trayectos interurbanos, además de exigirse cascos homologados. Como novedad, se permitirá circular por el arcén derecho en situaciones de congestión, siempre que no se superen los 30 kilómetros por hora.
La reforma también reconoce oficialmente los llamados caminos escolares seguros, una herramienta que permitirá reforzar las actuaciones destinadas a proteger los itinerarios utilizados diariamente por miles de alumnos para acudir a sus centros educativos.