Pásate al MODO AHORRO
Cartel de la edición de este año de BCN Negra

Cartel de la edición de este año de BCN Negra

Opinión

La ciudad del crimen

"Nueva edición de BCNegra en la ciudadDurante estos últimos veinte años, la novela policial se ha entronizado como el género más popular y vendido en España, algo que no había pasado nunca, aunque a nuestro alrededor, los thrillers ocuparan los primeros puestos de las listas de ventas, como podía comprobar cualquiera que consultara el hit parade de The New York Times"

Publicada

Se está celebrando esta semana la nueva edición de BCNegra, el evento dedicado a la literatura negra y criminal que se inventó en 2005 el añorado librero Paco Camarasa (Valencia, 1950 – Barcelona, 2018), todo un erudito del género.

Durante estos últimos veinte años, la novela policial se ha entronizado como el género más popular y vendido en España, algo que no había pasado nunca, aunque a nuestro alrededor, los thrillers ocuparan los primeros puestos de las listas de ventas, como podía comprobar cualquiera que consultara el hit parade de The New York Times.

Cuando Planeta publicaba mis libros (antes de que se dieran cuenta de que no vendía lo suficiente), intenté convencer a mi editor para lanzar una colección de novela negra, pero el hombre me dijo que en España esas cosas no funcionaban y que lo más sensato era publicar los thrillers de manera casi clandestina, en espera de que sonara la flauta.

Poco después, empezaron a proliferar las colecciones de novela negra y los libros adscritos a este género se encaramaron a lo más alto de las listas de ventas. Me pasé de listo: si espero un poco, igual estaría ahora dirigiendo una colección de thrillers y me invitarían a los fastos de BCNegra.

En cualquier caso, el invento del difunto señor Camarasa, ahora dirigido por el escritor Carlos Zanón, goza de muy buena salud y cada año reúne a una serie de autores y críticos francamente interesante.

Y también nos pone en contacto directo con autores extranjeros que no acostumbran a caer por nuestra querida ciudad. Los dos figurones de este año son el británico Mick Herron (Newcastle Upon Tyne, 1963) y el norteamericano Richard Price (Nueva York, 1949). El primero recibirá hoy el premio Pepe Carvalho y el segundo disertará este sábado.

Mick Herron vive un muy buen momento gracias a sus novelas, editadas aquí por Salamandra, y por las adaptaciones televisivas de éstas, en especial la serie Slow Horses, sobre un grupo de atrabiliarios (con fama de inútiles) agentes del MI5 comandado por el siempre eficaz Gary Oldman.

A Richard Price, lamentablemente, ya lo tenemos un poco más olvidado, pese a haber escrito novelas de la contundencia literaria de Clockers (1992) o Lush life (2008). Curiosamente, se le conoce más por su participación en los guiones de la aclamada serie The wire o por haber creado series tan atractivas (y de tan escaso éxito, maldita sea), como The night of (2016, con un espléndido John Turturro) o The deuce (2017 – 2019, sobre la vida canalla en la neoyorquina Times Square durante los años 70, mucho antes de la gentrificación y sanitización del alcalde Rudy Giuliani, quien acabaría echando por tierra su buena labor al convertirse en uno de los mayores fans de Donald Trump).

Que te recuerden por The wire cuando has escrito un novelón como Clockers tiene que doler. Pero ese libro ya empezó a ser maltratado por Hollywood, cuando se encargó de su adaptación cinematográfica Spike Lee, quien pasó del personaje protagonista, un blanco, para plantar el foco sobre un secundario negro.

No era una mala película, pero se parecía al libro como un huevo a una castaña. Pese a ello, el señor Price mantiene una larga relación con la industria del cine que intuyo le ayuda a llegar a final de mes. Su primera novela, The Wanderers (1974), fue llevada al cine en 1979 por el irregular (y a veces errático) Philip Kaufman, quien la convirtió en una película de culto.

Posteriormente, Price escribió guiones que salieron a veces bien y a veces no tan bien, hasta llegar a su vida en la televisión, donde también se le recuerda por el producto equivocado.

Entrevisté al señor Price durante mis años trabajando para El País y me pareció un personaje muy peculiar y reconcentrado, como si aún no hubiese superado su infancia de niño judío en el Bronx. No era ni simpático ni antipático. Se limitaba a expresarse muy bien sobre su propia obra y los ambientes degradados e injustos que la habían inspirado.

Sus ventas en España nunca han sido gran cosa, tal vez porque los fans del policial lo encuentran excesivamente literario y los consumidores de literatura “seria” piensan que es demasiado de género (lo mismo le pasó entre nosotros al gran J.G. Ballard).

Esperemos que su presencia en Barcelona tire un poco de sus novelas. Para quien no las conozca, recomiendo empezar por la monumental Clockers, que pasó prácticamente desapercibida en su momento.

Y a todos los lectores de literatura negra y criminal, ¡feliz BCNegra!