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Opinión

Com el Vallès no hi ha res

"El Ayuntamiento de Sabadell, capital de la comarca y ciudad de prestigio cultural y económico, se ha apuntado a la moda de la idiotez masiva programada. Su hazmerreir mundial: “exigir” a Trump que libere a Nicolás Maduro y a su señora Cilia Flores"

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Sabido es que como la comarca del Vallès no hay nada. A sus muchas virtudes y bellezas, se suma que el año pasado el pueblo San Joan del Vallés encabezó la lista de los cinco municipios con más ricos de Catalunya.

De ahí que las pubilles (primogénitas y herederas únicas) del Vallès fuesen las más deseadas de la famosa gauche divine. Lo certificó Vázquez Montalbán en 1970 en la revista Triunfo. Su título: Un informe subnormal sobre un fantasma cultural.

Pero los fantasmas culturales de entonces tenían más coeficiente intelectual que las actuales. Como muestra: Paola Gratacós, regidora socialista de “Bienestar Emocional” de Parets del Vallès. Cobra 55.000 euros anuales por regalar “abrazos y baños sonoros”.

Justifica sus gastos y tonterías colaterales para “fomentar el vínculo y el sentimiento de comunidad y participar a través del movimiento, el contacto y el juego”. Es otro ejemplar de la gente mediocre, envidiosa y resentida que malgastan dinero público.  

Militante del “buenismo kitsch”, como lo llama el escritor Ferran Toutain, la regidora se ajusta a la definición kitsch de la RAE: “estética pretenciosa, pasada de moda y considerada de mal gusto”.

La retratan las actividades que monta: besos colectivos, retiros y acampadas por el solsticio de verano, baños sonoros y conciertos de cuencos tibetanos… Con un servicio de consultas telefónicas y un punto de encuentro. Todo con fines proselitistas.

Un chiringo con la falacia de “contribuir a la felicidad de los vecinos, ofreciéndoles herramientas para su bienestar emocional”. Merecería ser ingresada en la Historia de la estupidez humana, de Paul Tabori.

También el Ayuntamiento de Sabadell, capital de la comarca y ciudad de prestigio cultural y económico, se ha apuntado a la moda de la idiotez masiva programada. Su hazmerreír mundial: “exigir” a Trump que libere a Nicolás Maduro y a su señora Cilia Flores.

Instigado por los despojos de los grupúsculos woke, (ERC, la Crida y Sabadell En Comú Podem), el Ayuntamiento socialista condena la “injerencia militar y política de Estados Unidos en Venezuela”. Y reclama “la retirada de los cargos de narcoterrorismo” al tirano y a su consorte.

Con una autoridad moral y un poderío grotescos, exhortan al "Estado, Unión Europea, Otan y Generalitat a “posicionarse públicamente contra la intervención”. Solo PP y Vox votaron contra el ridículo.

A pesar de que la alcaldesa Marta Farrés y sus mandados tienen mayoría absoluta en el consistorio y hubieran podido evitar tan gran farsa y semejante esperpento. Junto a Junts con la cabeza bajo el ala. 

Para acabar de destrozarlo todo lo peor posible, han comprometido el prestigio de la ciudad argumentando que en Sabadell viven unos 1.700 venezolanos. Pero la mayoría, que son víctimas y exiliados de la dictadura chavista, no han sido respetados.

A falta de voluntad política y de capacidad técnica y profesional para gestionar problemas más graves de Sabadell y del Vallès, sus mandamases cobran por lanzar cortinas de humo.

Pero como el Vallès no hay nada mejor. A pesar de la casta de siniestra, que no de izquierda, ya no tiene nada útil ni serio que ofrecer. Salvo payasadas.