Óscar Ubide (49 años) paseaba a ritmo lento por los pasillos de la Boqueria hace menos de un mes. Observaba las paradas de fruta, las tradicionales y las que entusiasmaban a los turistas y luego se recreaba con las pescaderías, las carnicerías y muchos establecimientos especializados de un mercado con mucho sabor y color. Es el gerente de la asociación de comerciantes de la Boqueria. Conoce todos los rincones y muchos secretos y anécdotas de un mercado con 180 años de historia que sigue dando respuesta a las necesidades gastronómicas de los barceloneses durante la crisis del coronavirus.

¿Qué siente cuando va a trabajar y ve la Rambla tan vacía?

Impotencia y dolor. Después de que se decretara el estado de alarma, la gente estaba muy triste, tocada. Yo incluso lloraba cuando paseaba por los pasillos de la Boqueria, que pasó de tener mucha vida a convertirse en un desierto tétrico en 24 horas.

¿Ésta es la situación más crítica que vive la Boqueria desde el final de la Guerra Civil, en 1939?

Me imagino que sí. La gente que trabaja en la Boqueria comenta que nunca había vivido una situación parecida. Barcelona ha sido víctima de grandes nevadas, de un atentado terrorista en la Rambla y ha padecido crisis muy duras, pero nunca una situación tan incierta como la actual. Hace un mes nadie podía imaginarse que el mundo viviría una crisis sanitaria y económica de esta magnitud por culpa de una pandemia.

¿Cuántas paradas hay abiertas cada día en la Boqueria?

Las cifras varían. No podemos hablar de una cantidad fija. Sin contar los lunes, que es un día anecdótico para cualquier mercado de Barcelona, podemos cifrar en unas 45 paradas las que abren de martes a jueves. Los viernes y los sábados se trabaja más y en la Boqueria hay unas 60 paradas abiertas. La actividad se concentra fundamentalmente por las mañanas y algunas tiendas cierran hacia las 14:00 horas. Estos días suelen haber paradas abiertas hasta las 18:00 horas. Más, no. Y es entonces cuando el mercado cierra sus puertas. Antes de esta crisis, el horario se extendía hasta las 20:30 horas.

¿La Boquería tiene algún problema de abastecimiento desde que se decretó el estado de alarma en España?

De momento, el género llega con facilidad. Solo hemos tenido algún problema puntual con el pescado. Mercabarna está funcionando bien, a pleno rendimiento, y los mataderos de carne, también.

¿Qué establecimientos resisten mejor en la actual situación de excepcionalidad?

Las paradas que ofrecen productos básicos y frescos. En estos momentos de tantas dudas y miedos, la gente no busca filigranas ni productos especializados. Los productos más vendidos son la fruta, la verdura, la carne de cerdo fresca, la carne de ternera y el pollo. En pescados funciona muy bien la dorada, la merluza y la caballa. También nos piden mucha sardina, pero ahora no es temporada alta.

La ausencia de turistas tendrá un impacto muy negativo para la Boqueria.

Sí. Nos condiciona totalmente. Hace un mes, igual nos visitaban 50.000 personas al día. Ahora, obviamente, muchas menos, aunque no sabría decirle una cifra. Los martes, los viernes y los sábados son los mejores días. Las ventas han experimentado una fuerte caída. La ausencia de turistas y el cierre de bares y restaurantes está teniendo un impacto muy negativo en todos los mercados de Barcelona.

Panorámica de diferentes paradas de la Boqueria, con muy poca gente por el confinamiento / EFE



La actual crisis marcará el futuro de muchos negocios. ¿Por dónde pasa el de la Boqueria?

El futuro de la Boqueria pasa por la venta online. Esta crisis potenciará las compras por internet. Sin duda. La Boqueria tiene un gran tradición en Barcelona, una historia de 180 años, y siempre ha evolucionado en sintonía con la ciudad. Hasta ahora se había detectado una falta de confianza en la venta online en algunos clientes y en los mismos vendedores. Esto cambiará radicalmente y se producirá un importante cambio de hábitos. La gente suele tener miedo a los grandes cambios, pero las ventas por internet están funcionando muy bien durante el confinamiento. Incluso los comercios más reacios a dar este paso, se están dando cuenta de que la viabilidad de sus negocios pasa por ahí. En los próximos meses tendremos que reforzar la venta online con buenas campañas.

Muchos clientes habituales también han optado por el servicio a domicilio.

Sí. Hemos habilitado un servicio a domicilio para gente mayor desde que se decretara el estado de alarma. El 85% de las entregas, en este caso, se hacen en Ciutat Vella.

¿Tiene porcentajes del incremento de la venta online?

La venta online se ha multiplicado por 10. Atendemos los pedidos de toda la ciudad y del Baix Llobregat. La Boqueria puede dar respuesta diaria a todas las peticiones que recibe, mientras que los supermercados están sirviendo a siete o 15 días vista. Estos días estamos recibiendo muchas muestras de cariño y agradecimiento.

¿De qué infraestructura dispone la Boqueria para garantizar la entrega de cualquier pedido en un mismo día?

Tenemos dos personas en el mercado y otras dos con teletrabajo para atender todos los pedidos. El reparto lo hacemos a través de Manzaning, que también trabaja para otros mercados de Barcelona.

¿Qué otros cambios prevé cuando superemos la actual pandemia?

La crisis del coronavirus potenciará el producto de temporada y proximidad. Ya lo estamos detectando ahora.

Frutería de la Boqueria, con una amplia oferta de productos, tras decretarse el estado de alarma en España EFE



¿Cuándo cree que la Boqueria recuperará la normalidad?

A partir de marzo de 2021. El confinamiento actual puede prolongarse durante un mes y luego habrá uno o dos meses más de incertidumbres. También deberemos gestionar la crisis del turismo, que caerá en picado hasta la primavera del próximo año, y de dos sectores que dependen mucho del consumo exterior como son los hoteles y los restaurantes. Todos tenemos muchas dudas, pero creo que nos costará ir al cine, a los restaurantes, a los grandes eventos deportivos. Los negocios relacionados con grandes aglomeraciones lo pasarán mal. El coronavirus cambiará, completamente, nuestras vidas.

¿Con la prevista caída del turismo activarán campañas para acercarse al cliente local, a los barceloneses?

Tendremos que adaptarnos al nuevo escenario y potenciar la campaña de aproximación a los barceloneses que ya empezamos con motivo del 180 aniversario del mercado de la Boqueria. Tendremos que reforzar aún más esta idea.

¿Qué respuesta espera de las administraciones?

Europa y todas las administraciones, tanto nacionales como autonómicas y locales, deben entender que ha llegado el  momento de endeudarse. Mucha gente sufrirá cuando superemos esta pandemia y las administraciones deben ser sensibles y estar a la altura.

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