Hay proyecto, ahora sí. El conjunto de partidos políticos de la órbita catalanista y liberal se ha conjurado para celebrar un congreso fundacional a finales de febrero o principios de marzo de 2022. La unión de esos partidos la liderará el PDECat de la exconsejera Àngels Chacón, junto a Lliures, Convergents y Lliga Democràtica. Y el gran objetivo, “porque debe ser la palanca del cambio en toda la política catalana”, es Barcelona. El propósito en los próximos meses será el de encontrar un candidato o candidata independiente que pueda aglutinar un centro-derecha-liberal catalanista que contribuya a “un cambio de gobierno en el Ayuntamiento de Barcelona, cada vez más urgente”.

Fuentes de estos partidos y corrientes políticas señalan que seducir a una persona para encabezar la candidatura a la alcaldía de Barcelona será clave para potenciar el proyecto. Pero tampoco será “determinante”. El acuerdo “existe” y el espacio político se ha podido delimitar tras muchos meses de complicadas negociaciones. De acento catalanista, no independentista, el acuerdo entre esos partidos pasa por poner el acento en las cuestiones socio-económicas, por la “revitalización” del dinamismo económico, con la fórmula de la participación “público-privada”, y por el respeto y la potenciación, por ejemplo, de los conciertos educativos, en paralelo a la defensa de la escuela pública.

¿SANDRO ROSELL?

En todo caso, pese a que se ha hilvanado un difícil ideario político, los proyectos deben poderse identificar con caras y con trayectorias políticas. La exconsejera Àngels Chacón asume su condición de cara pública, y, en último término, podría ser la candidata a la alcaldía de Barcelona. Pero el objetivo es encontrar a un líder de la sociedad civil que pueda aglutinar una corriente política más allá del espacio post-convergente. Entre los nombres que se han puesto sobre la mesa, que han surgido en distintas reuniones, destaca el de Sandro Rosell, expresidente del F.C.Barcelona y el de Santi Vila, exconsejero de la Generalitat. Pero las mismas fuentes señalan que, por ahora, no ha habido ni proposiciones en firme ni respuestas claras por parte de nadie.

Jaume Collboni (de espaldas) con el exconseller Santi Vila / PEPA ÁLVAREZ

La voluntad, en todo caso, es clara: habrá una candidatura de ese espacio político. La idea es que es la oferta la que condiciona la demanda. La intuición y la demoscopia señalan que hay un electorado huérfano, tras la debacle de lo que representó CiU, que espera una opción electoral. Y que ese espacio no lo puede abarcar el PSC –el partido que se puede convertir en fuerza política refugio que garantice un cambio en la ciudad de Barcelona— si no quiere perder por su flanco más clásico, el de izquierdas que conecta con los barrios más populares de la ciudad.

EL MOVIMIENTO DE GERARD ESTEVA

La fórmula, todavía no del todo cerrada, pasaría por una coalición entre el PDECat y resto de fuerzas políticas, debido a que la marca que sustituyó a Convergència mantiene derechos electorales, presencia en el territorio con más de un centenar de alcaldes y con cuatro diputados en el Congreso de los Diputados. Pero la idea que no se ha descartado es que del congreso de febrero o marzo aparezca una nueva fuerza política, de nuevo cuño, que sea el resultado de la contribución del PDECat, de Lliures, Convergents y Lliga Democràtica.

Gerard Esteva, presidenta de la UFEC / TWITTER GERARD ESTEVA

Todo está abierto, por ahora, a la espera también de que se concrete algún movimiento auspiciado por la plataforma Barcelona es Imparable, que ha tenido como portavoz en los últimos meses a Gerard Esteva, presidente de la Unió de Federacions Esportives de Catalunya (UFEC).

A LA ESPERA DEL PSC

Lo que podría cambiarlo todo, según apuntan las mismas fuentes, es un salto adelante del PSC, con un nuevo candidato a la alcaldía, que moviera todo el tablero. Todos estos partidos catalanistas y de corte liberal, que se fueron organizando tras la erosión y desgaste de lo que fue Convergència y del fracaso del proceso independentista, tienen un claro objetivo: el cambio de gobierno municipal, y la derrota del proyecto de los comunes de Ada Colau. Una puesta nueva, diferente, del PSC, --se sigue apuntando el nombre de Salvador Illa—podría condicionar la candidatura de ese espacio político catalanista liberal.

En paralelo sigue su camino Junts per Catalunya, que, bajo la dirección de Jordi Sànchez, pretende reorganizar el espacio, con ofertas a los principales alcaldes que todavía siguen en las filas del PDECat.

Noticias relacionadas