Ciutadans está en caída libre en toda España, y Barcelona no es una excepción. En el Ayuntamiento de la capital catalana, esta semana, el partido naranja ha vivido un nuevo conflicto -y ya van unos cuantos, entre ellos la marcha de la regidora Marilén Barceló hace más de un año-. Ahora, otro edil, Paco Sierra, ha montado un "golpe de estado", en palabras de distintas fuentes municipales, para echar a la todavía alcaldable, Mariluz Guilarte, de la presidencia del grupo municipal. Sierra se ha ayudado en la operación de otra concejala, Noemí Martín. El cambio es un trámite que se decide en sede municipal. Si hay mayoría, como es el caso, se ejecuta.

La dirección de Ciutadans está en contra de que Sierra se "autoproclame" presidente del grupo municipal. Dice que el concejal ha ido por libre y "de espaldas" al partido. Y le acusa de haberse intentado enrolar en otras filas para las municipales de mayo de 2023. El conflicto no acabará bien: Ciutadans ha iniciado el proceso de expulsión de Sierra, un trámite que se alargará. Él, por su parte, denuncia "tics autoritarios" en la formación y niega que quiera dejar el partido para probar suerte en otras tierras.  

SITUACIÓN SURREALISTA

Ahora mismo, la situación en Ciutadans es surrealista: el grupo municipal lo forman tres concejales -Guilarte, Sierra y Martín-. El presidente es Sierra, pero tiene a Guilarte y al partido en contra. Martín apoya a Sierra y ya empiezan a sonar otros nombres como alternativa a Guilarte para las elecciones de Barcelona. Y no se crean que el enfrentamiento es un calentón: el cambio de presidencia se lleva gestando desde hace meses, desde que Celestino Corbacho anunció, a través de Metrópoli, que se quería jubilar y su puesto sería ocupado por Martín. 

Las consecuencias de esta crisis pueden "ser catastróficas", reconocen desde el partido. Si no se devuelve la presidencia a Guilarte, nada ni nadie puede garantizar que el grupo no se acaba deshaciendo en los siete meses que quedan de mandato. Las casuísticas son diversas, pero si Ciutadans se queda sin grupo municipal propio -para ello se necesitan dos ediles como mínimo-, las consecuencias serán letales, ya que se quedarán sin la mayor parte de los asesores, consejeros de distrito y asignación económica.

SE ROMPIÓ LA COALICIÓN ELECTORAL

Pero, ¿quién es Paco Sierra? Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Sierra milita en Ciutadans desde 2010. Ya fue concejal entre 2015 y 2019 con Carina Mejías de cabeza de lista. En las elecciones de 2019, el político ocupó el puesto número cinco en la coalición electoral Barcelona pel Canvi-Ciutadans, que lideró Manuel Valls. Las urnas les dieron seis ediles, pero la alianza, cogida en pinzas, se rompió nada más empezar el mandato porque Valls apoyó la investidura de Colau.

El mandato empezó mal para Ciutadans y, casi con total seguridad, acabará peor.     

Noticias relacionadas