El suspenso de la semana: Carles Puigdemont
Camino hacia el precipicio. Parece que es lo que desea Carles Puigdemont para su formación, Junts per Catalunya, en Barcelona.
A punto de llegar al último año de mandato, las distintas fuerzas políticas deben designar a sus alcaldables, y en Junts la desorientación es total, porque, en gran medida, todos sus dirigentes locales están pendientes del dedo de Puigdemont.
La alarma ha saltado con las valoraciones de Xavier Trias, el gran referente todavía de Junts en la capital catalana. Trias ha señalado que no entendería de ninguna manera que el empresario audiovisual Tatxo Benet fuera el elegido.
El lugarteniente de Puigdemont, Jordi Turull, ofreció la posición a Artur Mas. El expresident declinó tal posibilidad, y la propuesta pasó a Tatxo Benet, que, por ahora, se lo piensa. El caso es que el propio grupo municipal de Barcelona alucina con el baile de nombres.
Puigdemont tiene en la recámara un nombre, el de Josep Rius, que es concejal en el consistorio. Pero, en cualquier caso, el partido deberá convocar primarias, porque quien ha mostrado su determinación a ser candidato desde el primer momento es Jordi Martí Galbis, concejal con una larga trayectoria en el municipio. Y es, además, el hombre que apoyó Xavier Trias cuando dejó su cargo en el consistorio.
Carles Puigdemont siempre ha mostrado su predilección por los más fieles, por su núcleo de confianza. Pero para ganar elecciones hay que contar con las organizaciones locales. ¿No ha pensado en un cartel electoral con Jordi Martí Galbis, apoyado por Trias?
El exalcalde es el dirigente, todavía, más influyente de Junts en Barcelona. Y ha sido el único alcalde de Barcelona que ha tenido la ex Convergència, hoy reciclada en Junts per Catalunya.