Suspenso de la semana a Miquel Santiago
Hay decisiones que desacreditan la política democrática y afianzan la idea de que es mejor confiar en otros modelos. Es el caso de Miquel Santiago, el concejal de Tiana, que ha dejado el grupo del PSC.
Iba a ser el alcaldable de los socialistas para 2027. Sin embargo, ha decidido dejar el grupo y postularse por Aliança Catalana.
Se puede discrepar –y se debe cuando así se considere— del partido al cual perteneces. Se debe debatir con contundencia y defender las ideas frente a posibles imposiciones. Pero cosa muy distinta es abrazar una fuerza política que nada tiene con lo que se ha defendido hasta ese momento.
Miquel Santiago ha aparecido en actos con los carteles de Salvador Illa. ¿Cómo puede explicar que desee ser ahora el cabeza de filas del partido de Orriols, después las severas críticas que el propio Illa ha formulado a Aliança Catalana en el Parlament?
No parece que haya más argumentos que el oportunismo más descarnado. Y, de hecho, a eso juega a Aliança Catalana, que podrá ofrecer puestos en las listas y futuros cargos a tenor de lo que indican las encuestas.
Santiago no puede pasar del socialismo democrático, de una de las fuerzas políticas que más han hecho por la construcción de una sociedad cohesionada y más justa en Catalunya, a otra que ha hecho del rechazo al inmigrante su razón de ser.