El optimismo cotiza alto entre los vecinos que viven junto a los solares de les Casernes de Sant Andreu. El proyecto urbanístico acumula una década de retrasos y muchas de las promesas políticas se quedaron en eso: en promesas. Con la licitación inmediata de la zona verde que ha de cubrir parte de los terrenos que abrazan el carrer Gran de Sant Andreu y los paseos de Torras i Bages y Santa Coloma, parece ser que el proyecto vuelve a cobrar vida. Además, los vecinos del carrer de Palomar podrán empezar a contar los días que les falta para ser realojados.

El proyecto se ha desencallado finalmente gracias a la reparcelación de los solares. Una reparcelación que se ha hecho esperar un año, tras el pacto entre Ayuntamiento y Consorci de la Zona Franca (CZF). U objetivamente, la demora burocrática ha llegado a cumplir los 10 años, tal como ha dejado entrever el representante del organismo, Francisco Sensat. El 27 de febrero será el día definitivo del procedimiento administrativo, con la correspondiente inscripción en el registro en la propiedad que dará carpetazo al asunto. Sin este último proceso burocrático, "era imposible iniciar la redacción de los proyectos por parte del Ayuntamiento", ha comentado Sensat.

DE HIERBAJOS A JARDINES

El pulmón verde ya está en proceso de licitación. La obra finalmente presentará una serie de modificaciones respecto al planteamiento inicial (como el cambio de un lago por una fuente con surtidores) y contará con un presupuesto de 3,6 millones de euros. El hecho que se lleve a cabo la urbanización de esta zona, se debe a que no interfiere en la construcción del resto de equipamientos públicos programados.

En el caso que el Ayuntamiento consiga adjudicar la obra por una cantidad económica menor, los responsables del Distrito aseguran que se estudiará la posibilidad de urbanizar una segunda zona verde (adjunta al carrer de Palomar). Se espera que las máquinas puedan empezar a trabajar de cara al abril. Por su parte, la regidora del Distrito, Carmen Andrés, ha destacado que "esta pieza es fundamental en todo el proyecto y afortunadamente la podremos disfrutar después de esperarla durante muchos años". Cabe recordar que el proyecto se diseñó cuando su partido, el PSC, poseía la vara de la alcaldía.

REALOJADOS DEL EDIFICIO MILITAR

Sobre el caso del edificio de los realojados, Sensat ha explicado que ya se ha hecho el concurso público y ya hay empresa ganadora. Su nombre, eso sí, se hará público la semana que viene. Según el representante del CZF, la previsión es que las máquinas empiecen a trabajar sobre el terreno a partir del mes de marzo. La obra se estima que pueda durar cerca de 20 meses. Por lo tanto, la entrega de llaves se realizará de cara al primer trimestre del 2019, según calculan desde el Consorci.

En la comisión de seguimiento de les Casernes, los vecinos tampoco han tardado en reivindicar la expropiación del local de la Hermandad de Antiguos Caballeros Legionarios, así como la finalización de la cesión en precario que les hizo del CZF. Prácticamente cada fin de semana, la entidad paramilitar utiliza dicho terreno de 5.000 metros cuadrados para hacer sus desfiles con armas simuladas, junto a centros educativos adyacentes. La respuesta que les ha dado Sensat es que la entidad permanecerá allí hasta que no haya algún promotor privado interesado en desarrollar un proyecto en ese terreno. Tanto este solar, como buena parte del resto, continúan sin un futuro claro.

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