Se extiende el modo asambleísta y de participación ciudadana propio del gobierno municipal. Ciutat Vella se encuentra en fase de de validación de su plan de movilidad y el 22@ haciendo diagnóstico para un plan de urbanismo. Ahora es el turno de Trinitat Vella, apellidada Trinitat Nord por el gobierno de la ciudad.

Hace ya diez años que los vecinos de este barrio propusieron algunos equipamientos y mejoras, como la eliminación de barreras arquitectónicas y dar salida a los edificios del patronato municipal de la vivienda. Aquellas propuestas dieron lugar en 2010 a la aprobación del Pla General Metropolità que preveía la construcción de vivienda social, la instalación de escaleras mecánicas y  la utilización de algunas parcelas a la edificación de algunos equipamientos.

En 2017 se cerró definitivamente la prisión y se ha vuelto al punto cero de lluvia de ideas. El lugar del antiguo centro penitenciario, que a lo largo de sus 55 años de historia ha ido cambiando usos y ha albergado a mujeres, jóvenes y reclusos en régimen abierto; finalmente, se destinará a la construcción de 255 viviendas sociales.

Parque de la Trinitat Vella / AJUNTAMENT DE BCN



Pisos, locales bajos de estos pisos, tres equipamientos que ocuparán 2.000m², aún sin concretar y nuevos viales; son los temas que abordarán durante todo el año 2018. “Por ejemplo, hace unos años, se pidió que se situara una facultad o extensión universitaria de algún centro superior de la ciudad”, dice el conseller de Districte, Josep Alberjón.

Un proceso de participación que, según algunos vecinos enquista el desarrollo de su ejecución debido a los trece meses que estima el ayuntamiento para recopilar ideas con los vecinos de la zona para hacer un diagnóstico de las necesidades más demandadas.

EL PLA DE BARRIS EN PARALELO

Además de esta política de participación municipal con el nombre ‘Decidim’ en trece meses, sigue adelante el Pla de Barris, con un presupuesto de 51 millones de euros para los 73 barrios de Barcelona. El Pla deTrinitat Vella, es más conciso y centra su misión en tres grandes proyectos: la mejora del camino de ronda, espacio de un quilómetro en desuso; el pasillo de Trinitat Vella, donde Manoli Martínez, la presidenta de la asociación de vecinos y vecinas del barrio, reclama ubicar las trece entidades que ahora comparten el espacio. Es lugar muy “concurrido por las asociaciones pero deteriorado”, asegura la presidenta. Por último, la plaza Trinitat, montículo muy transitado de la zona, que reducirá el paso de los vehículos y contará con una pérgola que hará sombra; y la reactivación de algunos espacios públicos abandonados mediante un nuevo sistema de iluminación y pavimentación.

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