La noche del 4 de diciembre la vida de Sergio Querol y su familia dio un drástico giro. Él, su exmujer y su hijo de 11 años pasaron juntos esa misma tarde y, al final del día, Sergio volvió a su piso en Sant Adrià de Besòs con el niño mientras que la madre de este salió con unas amigas. Poco después de las 22.00 horas, un vecino alertó de que el domicilio familiar, ubicado en Sant Andreu y en el que entonces vivían madre e hijo, estaba en llamas.

Una chispa del correfoc de la Fiesta Mayor de Sant Andreu fue la causa del incendio. "La ventana estaba abierta, me dijeron que una chispa alcanzó las cortinas o una manta y prendió fuego a la vivienda", explica Sergio, a quien el suceso le sorprendió en su actual residencia del municipio metropolitano. El trato de la administración a partir de ese momento fue una pesadilla que continúa a día de hoy para toda la familia.

SIN MEDIOS NI ATENCIÓN

Tras conocer lo sucedido, Sergio se personó en el domicilio, donde coincidió con dos dotaciones de bomberos y un agente de la Guardia Urbana y encontró el cuerpo de sus dos mascotas: "Pedí explicaciones y nadie me las dio. Murieron nuestros animales de compañía, que eran familia nuestra, y ni el agente ni el bombero pudieron llevarse los cuerpos de los animales", relata.

Enseres calcinados en el interior del piso / CEDIDA

Posteriormente, el afectado llamó al 112 para pedir una patrulla de Mossos d'Esquadra e interponer una denuncia por los hechos, pero éstos le indicaron que tenía que personarse en una comisaría para ello. Tampoco recibió, ninguno de ellos, atención psicológica, una llamada de los Servicios Sociales ni fueron contactados por ningún departamento el Ayuntamiento.

Sergio explica, además, que el correfoc se celebró sin la presencia de efectivos de "Protección Civil", sin ninguna "ambulancia" y con la ausencia, también, de los "bomberos". Durante la jornada tampoco se colocó "ningún cartel en la vía pública" que advirtiera de la celebración.

ABANDONADOS POR EL AYUNTAMIENTO

El suceso les dejó devastados, provocando una grave depresión a Sergio y su exmujer. Él, incluso, necesita medicación diaria tras perder a sus mascotas y todos los "libros, fotos, escrituras y recuerdos" que estaban en el domicilio ubicado en el número 6 de la calle de Montpeller.

A ello se añadió el abandono que han sufrido por parte del Ayuntamiento tras unos hechos de extrema gravedad: "Nos dieron un trato inhumano, nadie nos llamó. Escribí a la alcaldesa, lo hago cada día desde que se quemó la casa, y no me ha contestado".

El afectado insiste en que son "gente sencilla" y remarca que no quieren que les "humillen". Además, Sergio remarca que no quiere hacer "un circo político" con el caso, pero pide que se sepa la verdad sobre lo sucedido. "Yo solo quiero que la gente sepa la verdad sobre el trato que hemos recibido y que no me tapen", sentencia.

Salón del piso tras el incendio / CEDIDA

¿PROCESO JUDICIAL?

Sergio no descarta la opción de interponer una denuncia para pedir responsabilidades por el trato recibido tras el incendio, pero insiste en que solo contratará servicios jurídicos siempre y cuando no se excluya a nadie, se busque el "consenso" y se trate la cuestión de una forma respetuosa.

Noticias relacionadas