Kira junto a su padre, José Manuel / CEDIDA

Kira junto a su padre, José Manuel / CEDIDA

Sant Andreu

Un padre del colegio Pare Manyanet de Barcelona, condenado a borrar 100 tuits vejatorios contra la familia de Kira

Una jueza de Barcelona sentencia que los más de 100 mensajes llamando "escoria" o "ratas" a la familia de la menor suicidada no son libertad de expresión, sino un ataque al honor

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La justicia ha puesto freno al acoso digital sufrido por la familia de Kira López, la joven de 15 años que se quitó la vida en 2021 tras denunciar acoso escolar en el centro Pare Manyanet de Sant Andreu. El Juzgado de Primera Instancia número 20 de Barcelona ha condenado a un hombre a eliminar los comentarios "lesivos", "injuriosos" y "vejatorios" vertidos en la red social X (antigua Twitter) contra los progenitores y a indemnizarles con 4.000 euros.

La sentencia estima parcialmente la demanda de la familia y considera probado que el condenado cometió una "intromisión ilegítima en el derecho al honor" de los padres y de la propia hija fallecida. El fallo obliga al acusado no solo a borrar el rastro digital de sus ataques, sino también a publicar la sentencia en su perfil de la red social como medida de reparación pública.

"Peor escoria", "ratas" y "perro rabioso"

El perfil del condenado añade gravedad a los hechos: se trata de un hombre vinculado directamente a la escuela donde estudiaba la menor, siendo padre de un alumno, pareja de una de las profesoras y encargado de la actividad extraescolar de fútbol. Según recoge la magistrada, este individuo publicó "más de 100 tuits ofensivos" de forma pública y reiterada, elevando progresivamente un "tono más agresivo y directo".

Col·legi Jesús Maria i Josep en el distrito de Sant Andreu, en el que sufrió bullying Kira, la niña que se suicidó / ARCHIVO

Col·legi Jesús Maria i Josep en el distrito de Sant Andreu, en el que sufrió bullying Kira, la niña que se suicidó / ARCHIVO

Entre las expresiones analizadas por el tribunal se encuentran insultos como "sois más que la peor escoria que puede generar esta sociedad", "mentirosos", "torticeros", "ratas", "perro rabioso", "tonto", "loca" o "payasos". Para la jueza, estos epítetos constituyen acusaciones difamatorias que atentan contra la dignidad, la salud mental y la imagen pública de unos padres en pleno duelo.

No es libertad de expresión

Durante el juicio, celebrado el pasado 10 de diciembre, el acusado intentó ampararse en su derecho a la libertad de expresión. Sin embargo, la sentencia desmonta este argumento al destacar el "carácter inequívocamente injurioso" de los mensajes. La magistrada subraya la crueldad de las publicaciones, realizadas con pleno conocimiento del "dolor y la situación de angustia" de la familia, y con el objetivo de generar en terceros una opinión "desfavorable y netamente cruel" sobre ellos.

El fallo concluye que la libertad de expresión no permite "sobrepasar la intención crítica dándole un matiz injurioso, denigrante o desproporcionado", debiendo prevalecer en este caso la protección del honor.

"Un alivio amargo pero necesario"

Tras conocer la resolución, los padres de Kira han emitido un comunicado expresando su "satisfacción" ante lo que consideran un "alivio amargo pero necesario". "Es la confirmación de que el hostigamiento en redes no es impune, especialmente cuando se ceba con la memoria de una menor fallecida", han declarado.

Para la familia, que inició una batalla legal primero por la vía penal y luego por la civil tras el suicidio de su hija el 19 de mayo de 2021, esta sentencia supone una "reparación pública importantísima" frente a la "saña" recibida mientras buscaban justicia y visibilizaban el acoso escolar.