El Narcís Sala en una imagen de archivo
Barcelona pagará 1,7 millones de euros para instalar el césped natural en el Narcís Sala
El Ayuntamiento sustituirá el césped artificial del histórico recinto de la UE Sant Andreu para cumplir con las exigencias impuestas por la Primera Federación, sin que se evite un exilio temporal en Can Dragó mientras duren las obras de reforma
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Barcelona acelera la reforma del Narcís Sala. El histórico ascenso de la Unió Esportiva Sant Andreu a la categoría de Primera Federación para la temporada 2026-2027 ha obligado al Ayuntamiento de la capital catalana a actuar a contrarreloj para adaptar el estadio de los del barrio de Sant Andreu del Palomar.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) exige que los partidos de esta división se disputen sobre césped natural y con iluminación adecuada para las retransmisiones televisivas, algo que el hasta ahora estadio de la UESA no cumplía.
Ante la falta de equipamientos municipales estables que cumplan la normativa, --y con el conflicto en Can Dragó abierto por la coordinación entre el fútbol y el atletismo-- el consistorio, a través de Barcelona d'Infraestructures Municipals (BIMSA), ha aprobado la tramitación urgente del expediente para adecuar el Camp Municipal Narcís Sala.
El consistorio ha cifrado en 1,7 millones de euros la reforma del estadio, que ya ha sacado a licitación para que las empresas interesadas puedan presentar sus ofertas. En cuanto a los plazos, el club ha confirmado que comenzará durante el mes de agosto para estar disponible a principios de noviembre.
El césped del Narcís Sala en una imagen de archivo
El fantasma del caso Europa
El Ayuntamiento se comprometió el pasado mes de abril a acometer estas obras tras semanas de intensa presión vecinal, política y deportiva. Pero no ha sido hasta ahora, dos meses más tarde, cuando se ha desencallado el proyecto.
El objetivo del consistorio liderado por Jaume Collboni y el regidor de deportes, David Escudé, es evitar que el Sant Andreu sufra el mismo calvario que el CE Europa.
El equipo de Gràcia se ha visto forzado a un largo y polémico exilio en Can Dragó desde el mes de enero tras recibir el varapalo de la RFEF por la normativa del césped. Tras acudir incluso a la Audiencia Nacional y ver denegada la cautelar, el traslado ha mermado económicamente y deportivamente a la entidad escapulada, que ha pasado a jugar e un estadio de menor capacidad y lejos de su barrio, una de sus señas de identidad.
Ahora, el consistorio ha pisado el acelerador para evitar que se repita la misma situación en el barrio de Sant Andreu de Palomar.
El estadio del Narcís Sala en una imagen de archivo
Una obra de 1,7 millones
La remodelación del recinto del Narcís Sala supondrá una inversión total de más de 1,7 millones de euros.
Para agilizar los trabajos, el proyecto contempla instalar el nuevo césped directamente sobre la base de asfalto ya existente.
De este modo, la caja de enraizamiento y los panes de hierba natural se colocarán por encima, evitando el costoso y laborioso derribo de la infraestructura del campo artificial actual.
La reforma incluirá además un nuevo sistema de drenaje, la renovación de la red de riego con un depósito adicional, la sustitución completa del alumbrado para alcanzar los luxes exigidos por normativa y mejoras en los accesos.
El estadio del Narcís Sala en una imagen de archivo
Exilio temporal de tres meses en Can Dragó
El plazo de ejecución de los trabajos se ha fijado en tres meses, a contar desde la fecha en la que se firme el acta de comprobación del replanteo.
Al no poder iniciar la competición en su propio estadio, el Sant Andreu disputará sus primeros encuentros como local de forma provisional en las pistas de atletismo de Can Dragó, que ya cuentan con gradas adaptadas.
El Institut Barcelona Esports ha justificado la urgencia del proceso de contratación precisamente para reducir al máximo esta etapa de provisionalidad, ya que la alta ocupación en Can Dragó dificulta enormemente compatibilizar el fútbol de alto nivel con la intensa práctica atlética del recinto, como ya ha denunciado el Club d’Atletisme de Nou Barris.
La entidad, usuaria habitual de la instalación, ya ha lamentado que la presencia del Europa en las pistas les ha impedido organizar el campeonato de Catalunya Sub-20. Por ello ha reclamado de forma insistente que el estadio vuelva a recuperar su uso atlético exclusivo, o que, en su defecto, se retiren las gradas instaladas sobre la pista, que impide el desarrollo de su actividad de forma habitual.
Can Dragó con las gradas
La incógnita del Nou Sardenya
Mientras el proyecto del Narcís Sala avanza, la situación en Gràcia sigue envuelta en incertidumbre.
El Ayuntamiento también prometió instalar césped natural en el Nou Sardenya, pero la complejidad estructural del estadio del CE Europa ha frenado los plazos, aunque en un inicio se manejaba que empezará la temporada en el Nou Sardenya.
A diferencia del campo andreuense, el campo de los de Gràcia cuenta con un aparcamiento subterráneo bajo el terreno de juego. Esta realidad obliga a realizar complejos trabajos de impermeabilización para evitar filtraciones de agua, lo que condena al Europa a esperar varios meses más y a prolongar su traslado y vuelta a su feudo histórico.
Solución para el fútbol base
Para resolver el problema del fútbol base, femenino e inclusivo de ambos clubes --que no podrán hacer uso del delicado césped natural para entrenar a diario-- el consistorio ha reubicado las actividades.
Los equipos formativos del Sant Andreu entrenarán en los campos de la AISS, en el Bon Pastor y en Baró de Viver, mientras que los del Europa dispondrán del campo de l'Àliga y espacios en Llars Mundet.