La moratoria de un año en la concesión de nuevas gasolineras que ha anunciado el Ayuntamiento de Barcelona no afectará a los tres proyectos en marcha en los distritos de Sant Martí y Sarrià-Sant Gervasi que han generado una radical oposición vecinal. La suspensión en la concesión de nuevas licencias para dispensadores de carburante pretende “acotar la normativa fijando criterios que garanticen “una mejor integración (de las futuras gasolineras) en el espacio urbano”, ha explicado la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz (Barcelona en Comú), pero no frenará las que están en marcha.

La moratoria permitirá elaborar un nuevo planeamiento urbanístico específico para las gasolinera con la intención de que las que se construyan en un futuro, cumplan unos requisitos más estrictos y sobre todo “garanticen el descanso de los vecinos y su calidad de vida, reduzcan las molestias por olores y ruidos que pudieran provocar”, ha subrayado Sanz. Una de las nuevas exigencias será que los surtidores se ubiquen siempre a más de 100 metros de las viviendas y los equipamientos, incluso en las zonas industriales y portuarias de la Zona Franca, la Verneda Industrial, el Torrent d'Estadella y el Bon Pastor, en las que no se va a aplicar la moratoria.

Los nuevos requerimientos para construir gasolineras en Barcelona a partir de 2019 dependera “del estudio que se va a poner en marcha y que será el que determine los criterios territoriales que se pondrán aplicar”, ha incidido la concejal de Urbanismo. En cualquier caso, los criterios “mejorarán” porque se va a aprender de los problemas que han provocado hasta ahora este tipo de instalaciones, ha avanzado Janet Sanz.

LAS REIVIDICACIONES NO HAN PARADO LAS OBRAS

La concejal de urbanismo ha asegurado que con la moratoria “se recogen las reivindicaciones que no están haciendo los vecinos desde hace bastantes meses”. Sin embargo, el hecho de que los proyectos de gasolineras más polémicos -como el de la confluencia de las calles del Maresme y de Veneçuela (en el barrio de Besòs-Maresme)- no estén afectados por la moratoria ha provocado una cierta indignación vecinal. “Si ahora se pueden parar significa que cuando se empezó a tramitar el proyecto también se podían haber frenado”, ha explicado a Metrópoli Abierta un portavoz de los afectados. Los vecinos de Sant Martí no han logrado parar el inicio de las obras de la gasolinera de su barrio pese a la reiteradas protestas del tejido asociativo local.

Pese a los requerimientos de Metrópoli Abierta, el Ayuntamiento de Barcelona no ha especificado la ubicación exacta de las otras dos gasolineras que están en proyecto y que podrán ejecutarse con total tranquilidad, lo que ha provocado una cierta “inquietud” en las diferentes fuentes vecinales, tanto de Sant Martí como de Sarrià-Sant Gervasi, consultadas por este medio de comunicación.

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