Encontrar un espacio verde en buen estado de conservación dentro de los límites del barrio del Clot es todo un reto. Las dos zonas principales, el Parque del Clot y los Jardines de Can Miralletes, sufren una importante degradación consentida por el Gobierno municipal. Esta situación es la que denuncian sus vecinos.

Hartos del estado de abandono de los parques, los residentes llevaron a cabo un acto de protesta el pasado mes de enero, en el que remarcaron la urgencia de sus reivindicaciones.

Dos meses más tarde, el consistorio sigue dando largas a un barrio que se ha plantado. Los arreglos y conservación de estas zonas no puede seguir esperando, y la pandemia no puede continuar siendo la excusa en la que respaldarse.

Lonas protegen las antiguas arcadas de la estación de Renfe / RP



FRENAR LA DEGRADACIÓN

Miquel Catasús, Secretario y Vocal de Urbanismo de la Asociación de Vecinos Clot-Camp de l'Arpa, afirma que hace mucho tiempo que los vecinos exigen que se arregle el Parque del Clot. Recuerda que, en 2017, hubo un “desprendimiento de piedras” que requirió de un proyecto para arreglarlas. Debido al coste de “casi dos millones de euros”, el consistorio de Colau apuntó al siguiente mandato para llevar a cabo los trabajos.

A punto de finalizar el primer trimestre de 2021, la degradación continúa en esta zona verde. Además, las arcadas del antiguo taller de Renfe que hay en el parque están deterioradas y no están contando con la protección patrimonial que debieran. Así lo denuncia Catasús, quien remarca que en el último Plan de Actuación de Distrito (PAD) no se garantizan estas conservaciones.

“Estamos a la espera de lo que nos digan, hemos repetido la reivindicación en las Audiencias Públicas y nos han respondido que se intentará hacer algo en este mandato”, relata el vocal de la asociación. En este sentido, destaca que hay cosas que “se tienen que hacer a partir de este año, y no se pueden dejar para el siguiente mandato”. Ejemplo de ello es “arreglar la zona de ocio para perros, recuperar la vegetación, replantar árboles que han ido cayendo, reparar problemas de erosión y el drenaje de algunos sectores”. Así, los vecinos quieren dejar atrás la imagen de “abandono” del parque.

Césped degradado en el Parque del Clot / RP



MASÍA

El descontento vecinal también se extiende a los Jardines de Can Miralletes. La masía, elemento patrimonial, también cayó en el olvido municipal, desde donde se ha permitido su deterioro hasta finales del pasado mandato, cuando se llevaron a cabo trabajos de reparación.

Por contra, el jardín presenta una evidente dejadez. Catasús afirma que es necesario poner fin a los problemas de “erosión y vegetación, bancos e iluminación”, así como sustentar un “correcto mantenimiento” de la zona de modo constante.

Pese a las carencias en la zona, los vecinos tienen ahora una relativa tranquilidad con los Jardines de Can Miralletes ligada a la aprobación de las cuentas barcelonesas. “Cuando ERC hizo el pacto presupuestario, acordó medidas de barrio entre las que estaba la masía”, afirma el portavoz vecinal. Por ello, indica que la iniciativa se tendrá que ejecutar “este año”, aunque los residentes siguen a la espera de que el Distrito les convoque para “ver el proyecto, hablar a fondo sobre él y tratar los usos de la masía”.

Fachada de la masía de Can Miralletes / RP



MOVILIZACIONES

Catasús lamenta que, durante este mandato, los vecinos han tenido “muy pocas reuniones” con el Distrito, en las que solo han conseguido “buenas palabras”. En este sentido, el secretario de la asociación recuerda que el último encuentro se produjo en diciembre y que no tienen fecha para otro nuevo.

Por ello, el colectivo vecinal aprovecha las Audiencias Públicas, como la que se celebrará el próximo 7 de abril, para insistir en que la problemática sigue presente. Y, en caso de que el Ayuntamiento no mueva ficha, tienen clara su respuesta como residentes: “Si no hacen nada, habrá movilizaciones”, finaliza Catasús.

Jardines de Can Miralletes / RP



'NO ES UNA PRIORIDAD'

Fuentes municipales apuntan que el Distrito "no se comprometió en diciembre a hacer los arreglos del Parque del Clot", y que "Sant Martí no tiene la disponibilidad presupuestaria para hacer esta rehabilitación porque la situación actual ha obligado a establecer otras prioridades en el territorio".

Por ello, destacan que durante el actual mandato "no es una prioridad arreglar los arcos del parque", lo que deja a estos elementos arquitectónicos ante un futuro incierto.

Noticias relacionadas