Calle de Ibèria en Sants en una foto de archivo

Calle de Ibèria en Sants en una foto de archivo X

Sants - Montjuïc

La transformación del barrio de Sants en Barcelona: de pasado industrial a punto estratégico de movilidad

Esta zona empezó a dar el "gran cambio" al anexionarse a la capital catalana a finales del siglo XIX, y ahora contempla la remodelación de Sants, el punto más importante de la provincia, mientras preserva la esencia de pueblo en sus calles

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El barrio de Sants se postula ahora como el centro neurálgico de la movilidad y el transporte en Barcelona. Esto se debe, principalmente, a las obras de la futura estación de tren que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha aceptado impulsar. 

La inversión para este proyecto, que transformará por completo la zona, parte con un presupuesto inicial de 153 millones de euros, y se ha adjudicado a la Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Acciona y Copcisa. 

Aun con este escenario innovador, lo cierto es que el barrio tiene unos antecedentes que se alejan por completo de lo que es ahora. Años atrás, Sants era un "pequeño pueblo" que se abastecía de las fábricas, del sector industrial y textil, especialmente. 

"Nodo estratégico"

Actualmente, el objetivo principal es que Sants sea, en un futuro próximo, el "nodo estratégico" de la movilidad, cuyos puntos fuertes se centrarán en la mejoría de la capacidad, accesibilidad y conectividad con otros transportes. 

Todo esto se relaciona con los tres proyectos de un plan integral para reconvertir la zona, y cuya inversión se estima alrededor de los 410 millones de euros.

Otra de las transformaciones que se harán será la ampliación del edificio de la plaza dels Països Catalans y la mejora de la misma, así como la reorganización de los accesos a la terminal multimodal de la estación. 

Preservación de la esencia

Ante todo, Sants es un barrio "que no pierde la esencia". Así lo recoge la autora Sandra Llubiá en su obra "En Sants". "Es muy cosmopolita, pero con el aire de pueblo, tiene una identidad y tradiciones que no tiene el centro", relata en una conversación a Metrópoli. 

En este sentido, insiste en que el flujo de turistas que se desprende de la estación no "cambia en absoluto el panorama" del barrio, prácticamente se "mantiene igual". 

Eso es gracias a algunos puntos emblemáticos que siguen siendo el espacio de reunión de los ciudadanos autóctonos, como la plaza d'Osca. Este rincón se aleja especialmente de los turistas y, como ocurría antaño siendo el epicentro comercial, se llena de cientos de personas que se expanden por las doce terrazas que se ofrecen. 

En Sants, de Sandra Llubiá

"En Sants", de Sandra Llubiá LUIS MIGUEL AÑÓN (MA)

Evolución exponencial 

Asimismo, la evolución que ha tenido el barrio de Sants es notoria. Antes de posicionarse como una localización clave para el turismo y el flujo de movilidad, su pasado trae mucha historia, puesto que es el barrio más extenso y más antiguo de su distrito. 

En el siglo XIX, se erigió como barrio obrero con diversas fábricas textiles, entre las cuales debe destacarse El Vapor Vell, que se convirtió en biblioteca y escuela en 2001, y La España Industrial. 

A finales, en 1897, Sants comenzó su gran cambio al incorporarse a Barcelona. Esta anexión supuso una inversión en el crecimiento de la urbanización y la expansión demográfica, además de mejorar la conexión ferroviaria aprovechando la construcción de la estación de tren 22 años antes

Imagen de archivo de la calle del Sant Crist del barrio de Sants de Barcelona

Imagen de archivo de la calle del Sant Crist del barrio de Sants de Barcelona AJ BCN

"Cierta inseguridad"

Pese a que ahora esté en uno de sus mejores momentos y apunte a una evolución sin precedentes, no todo es de color de rosa lo que sucede en las inmediaciones de este barrio. 

Precisamente, hace unos días este medio avanzaba que los vecinos han estallado contra una discoteca en Collblanc, en la frontera entre Barcelona y L'Hospitalet, puesto que el recinto es lugar de múltiples altercados que los tiene en un sinvivir. 

La calle Demòstenes, en el barrio de Sants de Barcelona

La calle Demòstenes, en el barrio de Sants de Barcelona

"Hay cierta inseguridad y falta de civismo, me da un poco de pena porque, si la gente amara su entorno, todo funcionaría mejor", sentencia Llubiá, haciendo referencia a que el comportamiento ciudadano también deja mucho que desear en ocasiones. 

La vivienda, asignatura pendiente

No es de extrañar que, a pesar de algún que otro detalle, esta zona de Barcelona se haya postulado como una de las zonas favoritas para vivir

En este sentido, el barrio se ha ganado a pulso ser el epicentro de la capital catalana, y sus fiestas mayores ya son las más populares de toda la ciudad, dando vida a sus calles y "superando" a las de Gràcia.   

"Es un lugar muy bueno para vivir", destaca Llubiá. "Aunque hay que tener presente que el acceso a la vivienda está en las mismas que en toda la provincia, es algo caro y difícil de conseguir".