Barcelona es víctima de 159 ladrones multirreincidentes que actúan en la actualidad, según los Mossos d'Esquadra que han detectado a esta cifra de ladrones con decenas de antecedentes gracias al nuevo dispositivo Tremall, que ha sido presentado este jueves por el conseller de Interior, Miquel Buch.

Los mossos han trazado un perfil de estos delincuentes con un un amplio historial de robos. La inmensa mayoría (143) son hombres y tienen 26 años de media. Solo este grupo de personas es responsable del 11% de los robos en la ciudad.

El ladrón que acumula más detenciones de este 2020 ha alcanzado las 25, y el segundo y el tercero tienen 16. Con el nuevo dispositivo Tremall, los mossos buscan combatir más eficazmente los robos violentos en la ciudad con una nueva estructura y una mejora de la calidad de los atestados. El dispositivo incorpora aspectos como la multirreincidencia y si los ladrones iban en grupo o si la víctima es vulnerable.

360 LADRONES DETENIDOS

En su intervención, Buch ha destacado que desde su puesta en marcha en junio, se han detenido a 360 ladrones y 34 de ellos han ingresado en prisión preventiva, por lo que considera que el trabajo es "satisfactorio". En este periodo, ha habido 1.280 robos con violencia e intimidación, de los cuales 1.030 en la vía pública, y del total de hechos delictivos en Barcelona, los hurtos suponen el 57% (en 2019 hubo 370 al día).

El conseller cree que se está dando "un paso más" de la multirreincidencia delincuencial porque hay personas que se dedican diariamente solo a actos delictivos, por lo que ha reclamado cambios en el Código Penal para poder encarcelarlas.

Entre 2017 y 2020, un centenar de delincuentes habituales han sido detenidos 1.362 veces, y además acumulan 2.265 denuncias. "Ya no es multirreincidencia, es el paso siguiente". El comisario Carles Anfruns ha explicado que además han localizado "48 casas ocupadas" donde viven delincuentes multirreincidentes.

MÁS ROBOS Y MÁS VIOLENCIA

Con la aparición de la pandemia de coronavirus, los multirreincidentes han modificado su forma de actuar, ya que ante la ausencia de turistas a los que robar, han empezado a hacerlo contra víctimas nacionales y más vulnerables.

Según ha explicado Granja, han aumentado el grado de violencia y ahora atracan a personas de avanzada edad, y buscan principalmente joyas, teléfonos móviles y carteras con dinero efectivo.

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