El Liceo Francés de Barcelona ha suspendido al director de la escuela infantil a raíz de los presuntos casos de abusos sexuales a menores por parte de un monitor de comedor del colegio, tal como informó en exclusiva Metrópoli. El director del centro, Jean Bastianelli, ha hecho llegar este jueves a las familias un comunicado en el que explica que la medida ha sido tomada por la Agencia para la Enseñanza Francesa en el Extranjero (AEFE), el organismo que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores que gestiona los centros educativos en el extranjero.

MANTENDRÁ SU SUELDO

El director Bastianelli ha señalado que el director de infantil ya no dará clases en el centro, aunque sí mantendrá su sueldo. El director también ha admitido que la escuela tiene conocimiento de cuatro casos de presuntos abusos sexuales, por lo que ponen a disposición de los Mossos d'Esquadra toda la información necesaria para la investigación. También ha asegurado que el centro “ha activado medidas de acompañamiento a las familias y los profesores” después de la situación vivida. “También hemos decidido reforzar la vigilancia de patios y recreo y el equipo sanitario del colegio –en el que también hay psicólogos hará un seguimiento a las familias de las víctimas”, ha concluido.

Exterior del Liceo Francés de la calle de Munner / LICEO FRANCÉS

MÁS POSIBLES CASOS

Hace solo dos días, una de las familias afectadas solicitó la suspensión del director de la escuela infantil “por incompetencia y faltas graves, y en especial por haber dejado actuar al pedófilo durante más de cinco años”. Según pudo saber este digital, el autor de los hechos trabajaba desde hacía más de tres años en el centro, por lo que las familias sospechan que puede haber más víctimas y lamentan “la falta de liderazgo [por parte del director suspendido] en la gestión del problema”.

UNA PESADILLA PARA LAS VÍCTIMAS

El caso estalló en marzo, cuando dos familias denunciaron abusos sexuales por parte del monitor, que ya fue apartado del servicio y sobre el que pesa una orden de alejamiento de la escuela. Las últimas informaciones demuestran el calvario que sufrieron las víctimas. Tal como avanzó Metrópoli, el presunto depredador sexual fotografiaba a las niñas desnudas, les hacía tocamientos, se masturbaba delante de ellas, además de practicar felaciones y amenazarlas con poner una bomba en el colegio si explicaban algo, según consta en el atestado policial. Su modus operandi se basaba en crear un vínculo de confianza con los menores. Aprovechaba los momentos como los del comedor, la piscina y entradas y salidas del autobús para acercarse a los menores y tocarlos sin su consentimiento, siempre según la versión de los denunciantes.

Por el momento, los Mossos d'Esquadra están investigando los hechos y solo hay una persona investigada.

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