Jóvenes disfrazadas en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona / MS

Jóvenes disfrazadas en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona / MS

Vivir en Barcelona

El Salón del Cómic sobrevuela BCN bajo la sombra del manga

La 35ª edición abre sus puertas a un certamen que para algunos seguidores pierde tradición frente al anime

30 marzo, 2017 19:01

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“Yo soy Flor y voy de Supergirl. Yoy soy Lauth y voy de Harley Win. Yo soy Aida y voy de Wonderwoman. Y yo me llamo Sílvia y voy de Badgirl”. Estas cuatro chicas que nos dan la bienvenida al 35º Salón Internacional del Cómic de Barcelona son la viva imagen de la esencia de un certamen que este jueves ha vuelto a abrir sus puertas en el recinto ferial de Fira Barcelona, en Montjuïc. Y lo hace con tebeos, 13 muestras, conferencias y una gran presencia del merchandising manga en cada esquina. Todo ello mientras sobrevuela una atractiva temática tanto para los más pequeños como para los grandes: la aviación y el papel de la mujer. Los dos ingredientes del cartel de promoción.

Un joven haciéndose un selfie en el Salón del Cómic / MS

Un joven haciéndose un selfie en el Salón del Cómic / MS



El visitante empieza el recorrido por la plaza Univers, donde los organizadores, Ficomic, han instalado la exposición Cómics en vuelo en la que se muestran auténticas piezas de museo como el cazabombardeo biplaza Texan, o las réplicas de un Polikarpov I-1, más conocido como Chato, un avión de origen ruso y que dio apoyo a los republicanos durante la guerra civil. El recorrido continúa por los tres pabellones en los que se distribuyen los expositores de comerciantes, asociaciones, ilustradores que muestran su arte en directo o las exposiciones dedicadas a nombres ilustres de un sector muchas veces olvidado.

     

Muestra de aviones

Muestra de aviones

    

En su primer día, era innegable la tranquilidad que se respiraba, propia de un jueves a medio gas. El plato fuerte será el sábado, cuando los negocios acostumbran a hacer caja en una feria que ha ganado terreno hasta conquistar 50.000 metros cuadrados y espera a 115.000 visitantes. Tres espacios inmensos repletos de expositores con cómics de ayer y de hoy, productos relacionados, otros que no tienen mucho que ver y muchas figuras y productos de anime. Tantos que a algunos aficionados del cómic no les deja de sorprender.

UN SALÓN CON TINTES DE MANGA

Un amateur de los cómics que recorría uno de los tres pabellones, Pere Bordallo, había visitado el salón en un par de ocasiones hace 4 o 5 años. Este 2017 se ha decidido a pisarlo de nuevo con acierto, ya que asegura que la muestra está muy bien pero al mismo tiempo, cree que “no debería haber tanto manga en este salón”, especialmente por lo que hace a los expositores de merchandising. Eso sí, para Bordallo esta exposición del cómic propiamente japonés no es que haya crecido en proporción a años anteriores.

Pero la sombra del Salón del Manga, que también organiza Ficomic, es mucho más alargada para algunos asiduos a ambos certámenes. En concreto, para Gemma Artes. Esta trabajadora del salón, que estos cuatros días hará demostraciones de juegos de mesa, asegura que lleva años acudiendo tanto a uno como a otro y su impresión es que incluso para ser un jueves por la mañana, en el Salón del Manga siempre hay muchísima más gente.

expositor

expositor

“El salón del cómic se celebra en Barcelona 15 años antes y aun así, se nota como el salón del manga está creciendo mucho mientras que el del cómic; parece como si se estuviera empezando a estancar porque no hay nada nuevo”. Para esta aficionada, al Salón del Cómic le faltan actividades y talleres siguiendo la estela de la feria dedicada al anime.

EXPOSICIONES PARA TODOS LOS GUSTOS

Además de la gran muestra exterior sobre aviación y cómics, la 35ª edición del Salón rinde homenaje a Will Eisner, una figura entre la publicidad y la pedagogía hecha dibujo, o a las viñetas inspiradas en el mundo de Antoni Gaudí. El mítico Lucky Luke o la muestra dedicada al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, son los otros dos nombres que protagonizan el recorrido cultural.

A ellas se suman una exhibición dedicada al legendario Milton Caniff, uno de los maestros del cómic norteamericano. Muestras que obligan al visitante a parar el tiempo y dedicarle unos minutos al arte del cómic en su estado puro. Y como no podía ser de otra forma, la feria dedica un espacio especial a la revista TBO, que este año sopla 100 velas. El Salón del Cómic también ofrece charlas así como exhibiciones de artistas destacados como el dibujante Kim Jung Gi, que en su primer día en el salón reunía a un buen número de aficionados y curiosos en torno a su mesa.

    

collage expos

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ARTÍCULOS MUY VARIADOS

Pero sin duda, muchos de los que visitan el salón, más allá de las novedades en el sector o las piezas de coleccionista, buscan artículos para llevarse un recuerdo a casa. Hay expositores para todos los gustos. Desde los típicos muñecos, los pósters laminados, las camisetas, las máscaras y clásicas tazas, hasta los artículos para el hogar, las telas con estampación de cómic, artículos de decoración o, incluso, felpudos. Algunos de ellos con mensajes en los que se desea que la fuerza acompañe a los invitados. “Por suerte este es un sector en el que no se nota la crisis”, resume con mucho acierto uno de los comerciantes.

   

collage ventas

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