Fundada en 1909, la UE Sant Andreu es uno de los clubes históricos de Barcelona. Nunca ha militado en Primera División, como sí ha hecho el Europa, pero este martes se enfrenta al Atlético de Madrid en el Narcís Sala, en partido de ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey (21:00 horas). En 2013 ya se enfrentó al equipo rojiblanco y en los años 70, su época mágica, se enfrentó a Real Madrid y Barça en el torneo del KO.

El equipo de Sant Andreu tiene carisma y mucha historia. Actualmente milita en Tercera división, pero estuvo 11 temporadas en Segunda y 16 en Segunda B. "Somos de Tercera pero no os confiéis, traed al primer equipo", afirmaron sus jugadores al conocer el sorteo del torneo del 'KO'. En los años 70, el club barcelonés se ilusionó con subir a Primera y el Narcís Sala, inaugurado el 19 de marzo de 1970, registró grandes llenos. El Sant Andreu quiso emular las gestas del Rayo Vallecano, el club de barrio más popular de Madrid, pero su gran sueño nunca se hizo realidad. 

Los 'quadribarrats', así se llaman por las cuatro barras de su camiseta en referencia a la 'senyera' catalana, son un pequeño club con orgullo centenario. Pese a su categoría, tienen más páginas de su libro de historia que llenar.

GASPART Y LA MUJER DE ALVES

A nivel institucional, el pasado reciente deja dos episodios muy recordados. El mandato del exvicepresidente del FC Barcelona Joan Gaspart, de 2004 a 2011, devolvió al equipo a Segunda B, sin culminar el anhelado ascenso a Segunda A. Dinorah Santa Ana, agente y ex mujer de Dani Alves, compró el club en 2014 y bajó a Tercera.



Sus seguidores se mantienen fieles y recuerdan las épocas más doradas del club, con jugadores como los ex del Barça Ramón Maria Calderé y Martí Filosía, ex jugadores del Real Madrid como Pepín y Serena y ex del Espanyol como Tintín Márquez, Manuel Lanzarote o Dani Solsona. No renuncian a más tardes de gloria en categorías superiores.



El Narcís Sala tiene una capacidad para 6.500 espectadores. Antes de empezar, el Atlético escuchará el himno 'Flames i ginesta', uno de los más antiguos del fútbol catalán. La presión ambiental no debería ser un problema para el gigante rojiblanco, habituado a coliseos más imponentes. Aún así, Simeone no debería confiarse

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