La Sala Apolo se ha convertido este sábado en un experimento en esta nueva era postcovid. La discoteca, situada en la avenida Paral·lel, ha reabierto sus puertas pasadas las 17.00 horas para ofrecer un concierto a 500 voluntarios que, por la mañana, habían sido testados para un ensayo sobre el coronavirus del Hospital Germans Trias i Pujol y la Fundación Lucha contra el Sida.

La intención es que esta iniciativa sirva para validar los test rápidos de COVID-19 como estrategia para posibilitar la celebración de conciertos en los próximos meses, con mascarillas, pero sin que los asistentes tengan que guardar distancia entre ellos.

TEST DE ANTÍGENOS

En principio, los organizadores querían que fueran 1.000 las personas que pudieran asistir al concierto, pero, finalmente, el Procicat sólo ha autorizado que fueran la mitad de ellas las que estén hasta las 22.00 horas en el local, con actuaciones que ha iniciado Marta Salicrú DJ y continuarán Renaldo & Clara, Mujeres y Unai Muguruza.

A través de diferentes cuentas de Twitter, algunos de los participantes en el ensayo han explicado que durante la mañana, en la cercana plaza de La Xemeneia, les han hecho un test de antígenos con una muestra de saliva y una PCR.

Vista de la seguridad en los accesos a la Sala Apolo en Barcelona antes del concierto / EFE



Vista de la seguridad en los accesos a la Sala Apolo en Barcelona antes del concierto / EFE

Al cabo de unos quince minutos les han enviado el resultado del test de antígenos y, más tarde, han recibido un SMS en el que les citaban para poder entrar a partir de las 17.00 horas en la sala. Antes de acceder, les han tomado la temperatura, les han hecho poner una mascarilla FFP2 y han comprobado que tuvieran instalada la app RadarCovid. A la vez, les han recordado que el día 20 de diciembre deberán hacerse otro PCR.

Otro grupo de voluntarios, que también han sido testados por la mañana, no irá al concierto y, de esta manera, se comprobará cómo será el nivel de contagio entre los que han accedido al local y los que no.

CONCIERTO CON MASCARILLA

En el interior del Apolo, según las fotografías que algunos de los participantes muestran a través de las redes sociales, han podido seguir la música de pie, mientras que otros han aprovechado para sentarse en diferentes mesas en la zona de la barra de bar.

Estos voluntarios, la mayoría de ellos jóvenes, han coincidido en mostrar su alegría por poder volver a escuchar música en directo, aunque sea sin que puedan bajarse la mascarilla, excepto en el momento de beber.

ENTORNOS SEGUROS

Con este trabajo se pretende demostrar que se pueden crear entornos seguros para la celebración de eventos físicos en espacios cerrados y abiertos sin distancia social.

El jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Germans Trias i Pujol, Bonaventura Clotet, ha señalado hoy que si la prueba del Apolo tiene éxito, este mismo mecanismo de control se podría trasladar a acontecimientos más grandes, puesto que se demostraría que el test previo a la entrada y el cumplimiento de las medidas de seguridad evitan el riesgo de contagio.

La Asociación de Festivales de Música-FMA se ha sumado a la iniciativa impulsada por el festival Primavera Sound, la Fundación Lucha contra el SIDA y las enfermedades infecciosas y el Hospital Universitario Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) para reactivar el sector de la música en vivo. 

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