Este lunes, 23 de noviembre, arranca el primer tramo del plan de desescalada decretado por la Generalitat. Las salas de conciertos, bares y restaurantes pueden volver a subir la persiana tras varias semanas cerrados y con un agujero enorme de pérdidas de deudas.

Tras ocho meses cerrados –cuando empezó el primer confinamiento–, las salas de conciertos pueden volver a abrir con múltiples restricciones después de que este sábado por la noche el gobierno catalán acordara su reapertura.

APOLO Y RAZZMATAZZ SE ESPERARÁN

Este lunes dichas salas pueden volver a recibir público pero con un aforo muy limitado, por lo que las grandes instalaciones como Apolo, Razzmatazz o la Mirona esperarán a que el aforo de público sea del 70%.

El director de la sala Apolo, Albert Guijarro, ya ha avanzado que la discoteca no prevé abrir hasta que no haya servicio de bar. “Ya no es rentable abrir con un aforo tan reducido, así que mucho menos sin barra”, indica en la ACN.

"ES TODO MUY CONFUSO"

Además el directivo ha recordado que un local como Apolo “no puede programar de un día al otro” y ha añadido que tienen algunos conciertos pendientes de reprogramar pero que no saben cuando los podrán acoger.

Desde Razzmatazz señalan que este lunes esperan reunirse con el Departamento de Cultura para “estudiar esta resolución”, ya que todo es “muy confuso” y no saben si pueden abrir o no. “Hasta que no sepamos al 100% qué podemos hacer y que no, no podremos tomar ninguna decisión”.

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