Este jueves entran en vigor las restricciones de agua por la activación de la fase de excepcionalidad de sequía en Barcelona, después de que la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) haya decretado la situación de excepcionalidad a raíz de la falta de agua en el sistema Ter-Llobregat que abastece la capital catalana.

 

En esta fase, el consistorio intensifica las medidas de ahorro e introduce restricciones en el uso de agua potable en algunos servicios municipales, pero no habrá afectación del abastecimiento de agua potable de la población. Así lo ha asegurado el Ayuntamiento en un comunicado este miércoles.

MEDIDAS

La sequía, que afecta a gran parte de Catalunya, ha ampliado las restricciones de agua en Barcelona y en 223 municipios más. A partir de hoy, se limita el consumo de agua a 230 litros por habitante y por día, y se reduce la dotación de riego agrícola en un 40%, o la substitución de parte de los caudales destinados a riego agrícola por aguas regeneradas. 

Un embalse bajo mínimos en un episodio de sequía / EFE

También se disminuye un 15% el agua destinada a usos industriales, y queda prohibido el uso de agua para el riego de jardines y zonas verdes. Por otra parte, no se podrá regar la hierba excepto en superficies destinadas a práctica federada de deporte, o aquel riego que se haga reutilizando aguas de lluvia recogidas de los tejados o bien agua regenerada de las depuradoras.

No se podrá limpiar las calles, alcantarillado, pavimentos, fachadas o edificios con agua potable y solo se puede hacer llenado parcial de piscinas de agua dulce que dispongan de sistemas de recirculación y siempre con las cantidades mínimas para garantizar la calidad sanitaria del agua.

RECOMENDACIONES

El Ayuntamiento de Barcelona ha aconsejado a la ciudadanía medidas como cerrar grifos y revisar posibles fugas; instalar cisternas de doble carga; no llenar la bañera; utilizar lavadora y lavavajillas con la carga completa, y regar las plantas en horario nocturno, entre otras.

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