Quieren jugar al fútbol sin temor a ninguna discriminación. Un grupo de jóvenes transexuales, todos de entre 18 y 30 años, ha decidido visibilizar una iniciativa pionera en toda Barcelona: crear un equipo formado íntegramente por chicos del colectivo.

Iago, uno de los impulsores del proyecto, ha explicado a Metrópoli las barreras con las que se encuentran él y sus amigos: "No tenemos un campo para entrenar, tenemos que alquilarlo por horas. Tampoco contamos con un entrenador. Los que tenemos más experiencia formamos al resto". Contratiempos que el grupo intenta solventar como puede, aunque ahora quiere dar un paso más allá y hacer un llamamiento a quien pueda ayudarlos a crecer.

Fénix, el equipo de fútbol formado por chicos trans / CEDIDAS

FÚTBOL 11

La idea, ha rememorado Iago, surgió de un joven influencer con miles de seguidores en las redes: Hugo Marlo. El exconcursante de La Voz y Got Talent, que inició su transición hace unos años, fue el que propulsó el proyecto de Fénix, nombre con el que bautizaron al equipo de fútbol. "Nuestro objetivo sería competir en fútbol 11, pero no hay ligas como las que buscamos", ha explicado Iago que, por el momento, ha reducido miras y se enfoca en hacerse un hueco en el fútbol 7.

Para ello, este grupo de más de 20 jóvenes entrena cada miércoles por la tarde en el Clic Sports Pedralbes. Pero no es fácil: el alquiler del campo les cuesta 65 euros la hora. "Es la mejor opción que hemos encontrado", ha lamentado Iago.

Hugo Marlo en su participación en 'La Voz' / RRSS

SIN ENTRENADOR

La figura de Marlo, con más de 50.000 seguidores en Instagram, consiguió movilizar a decenas de jóvenes y fue así como surgió el primer partido contra otro equipo del mismo colectivo: "Nos juntamos todos y creamos el grupo. Jugamos una pachanga contra otros chicos para conocernos un poco y a partir de aquí empezamos a montar los entrenos", ha expresado el joven, de 20 años.

A falta de un entrenador, entre ellos se apañan: "Los que tenemos más experiencia o hemos jugado antes al fútbol hacemos la función de entrenador". Es el caso de Iago, que además estudia un Grado Superior de Deportes, Hugo, Alan y Luck: "Dirigimos el equipo y hacemos tareas más organizativas".

BARRERAS EN OTROS EQUIPOS

Algunos de los jugadores de Fénix tuvieron que abandonar sus anteriores clubs por el proceso que conlleva alinear su identidad de género con su sexo: "Al iniciar la transición, muchos tuvieron que dejarlo. No podían seguir en los equipos femeninos o masculinos, no tenían el DNI cambiado...", ha enumerado Iago, que también dejó el equipo donde estaba, aunque fue antes de iniciar el proceso. "Tampoco nos sentiríamos a gusto", ha expresado.

Un campo de fútbol de la zona deportiva de la UB de la Diagonal / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

FINANCIACIÓN

Por otra parte, los jóvenes también buscan financiación para tener su propia equipación, a pesar de que algunos de sus familiares aportan su granito de arena para colaborar en el diseño de las provisiones.

Respecto a las críticas que la idea pueda generar en los demás, los chicos las afrontan con cierto miedo: "Ya nos hemos encontrado con alguna situación comprometida".

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