Barcelona, ¿ciudad literaria? La capital catalana cuenta con más de 300 librerías dispersas entre toda su geografía. Sin embargo, el reparto es desigual, y a cierre de 2022, uno de cada tres barrios no disponía de ninguna librería, según datos facilitados por Marià Marín i Torné, secretario técnico del Gremi de Llibraters, a Metrópoli.

En total, 23 barrios de la ciudad no disponían de ningún establecimiento en el que se vendieran libros. Estas zonas desiertas de libros son Ciutat Meridiana, Torre Baró, Vallbona, Trinitat Vella, Roquetes, Canyelles, Verdún, La Guineueta, Baró de viver, la Marina del Prat vermell, la Bordeta, Maternitat, Sant Ramón, Baix Guinardó, la font d’en Fargues, Vallcarca, Penitents, El Coll, Vall d’Hebron, Les Tres Torres, Vallvidrera, el Tibidabo y Les Planes.

Si se observan los datos de los diez distritos, en todos ellos se cuenta con alguna librería. Pese a ello, el reparto es muy desigual. Mientras que Ciutat Vella, el Eixample y Gràcia son los distritos que más librerías concentran; Horta-Guinardó, Sant Martí y Nou Barris quedan a la cola.

EL RAVAL, A CONTRACORRIENTE

Entre los trece barrios con menor renta per cápita de la ciudad, sólo Besòs, Maresme y el Raval disponen de librerías. El caso del Raval altera completamente la lógica de la ciudad, ya que, pese a ser uno de los lugares con menos ingresos medios de la localidad, es el tercero que más puntos de venta concentra.

“Barcelona ha creado en el último siglo un eje literario entre la zona de Ciutat Vella y el Eixample. Sin embargo, el incremento de costes inmobiliarios en algunas zonas y el vigor de nuevos proyectos de librería están comenzando a cambiar la situación”, asegura Marià Marín.

Interior de la librería Finestres de Barcelona / FINESTRES

Precisamente en el enclave situado entre Ciutat Vella y la derecha del Eixample se encuentran las grandes librerías de la ciudad, como Laie, la Central del Raval, Finestres, Ona, Jaimes, Byron, Altaïr o Documenta. Pese a ello, en los últimos años han proliferado inicitativas de barrio, como La Calders en Sant Antoni o la Nollegiu en Poblenou y en Clot.

CIUDAD DE LITERATURA

Barcelona fue declarada en 2015 como ciudad de literatura por la Unesco y, como atractivo turístico, presume del paso por sus calles de escritores internacionales como Gabriel García Márquez o Roberto Bolaño. También, numerosos autores catalanes se han internacionalizado en ella, como es el caso de Mercè Rodoreda, Pere Calders o Josep Pla. Por ello, resulta más que sorprendente que sólo 48 de los más de setenta barrios de la ciudad dispongan de alguna librería.

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