Librería Sant Jordi

Librería Sant Jordi GALA ESPÍN Barcelona

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La librería Sant Jordi resucita a la 'olvidada' calle Ferran: un negocio "renovado" con alma histórica en Barcelona

En pleno corazón del Gòtic, el histórico local se salvó del cierre combinando libros de arte y fotografía, estanterías centenarias y un pequeño restaurante en la trastienda

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En pleno corazón del barrio Gòtic, la calle de Ferran mantiene el ritmo del bullicio del centro, con turistas que cruzan sin mirar y locales que van y vienen.

Entre todo ese ajetreo, hay un rincón detenido en el tiempo: la Llibreria Sant Jordi. Tras más de 40 años de historia y un año de silencio, la librería volvió a abrir el pasado diciembre de la mano de Rafa Serra.

¿La novedad? Además de mantener sus libros de siempre, el espacio esconde nuevo secreto en la trastienda: un pequeño restaurante donde los platos catalanes se mezclan con la literatura.

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025 GALA ESPÍN Barcelona

Cuando volvimos a abrir la persiana estaba todo muy en el aire, los libros envueltos en plástico, todo por los aires. Fue muy entretenido”, cuenta Alba, una de las encargadas del proyecto.

"Quisimos hacerlo de inmediato. Estamos todavía poniendo los puntitos sobre las íes”. Esa mezcla de caos y entusiasmo marca el inicio de una nueva etapa para un local que conserva su alma intacta.

Un refugio de luz cálida y estanterías históricas

Al entrar, lo primero que llama la atención es la luz cálida, que acaricia las estanterías históricas protegidas de color beige. Entre ellas, se alinean libros de arte, fotografía y literatura, algunos recuperados con cuidado, otros recién llegados.

Cada rincón cuenta una historia, y los visitantes no pueden evitar quedarse un rato, contemplando los volúmenes y la atmósfera tranquila.

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025 GALA ESPÍN Barcelona

Aquí la gente se queda mucho rato, charlando, mirando libros, no solo pasan y se van”, explica Alba. Esa esencia, que recuerda a la época en que Josep Morales era el librero y las conversaciones se entrelazaban con la selección de libros, sigue viva.

Las estanterías, los pasillos estrechos y la luz que cae sobre cada portada hacen que uno quiera detenerse y perderse en el tiempo.

La trastienda que huele a cocina catalana

Lo que antes era un almacén y vivienda del antiguo librero se ha convertido en un pequeño restaurante acogedor. Mesas de madera, espejos en las paredes y libros bajo el cristal de cada mesa crean un diálogo constante entre gastronomía y literatura.

La cocina es abierta, suficiente para preparar platos sencillos pero exquisitos, desde ensaladilla rusa hasta gildas y tabla de quesos.

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025 GALA ESPÍN Barcelona

Queremos que la gente no solo venga a comer o beber, sino que disfrute del espacio literario, que entre a mirar libros mientras se toma un vermut o un vino”, dice Alba. Y funciona: hay quienes entran a por un café y acaban pasando horas hojeando volúmenes, como si cada libro fuera un descubrimiento.

Un punto de encuentro

La calle de Ferran ha cambiado mucho en los últimos años, pero la Sant Jordi se mantiene como un refugio cultural en el centro de la ciudad. “Mantener la esencia era casi obligado, porque es patrimonio de la ciudad”, recuerda Alba.

Los visitantes se cruzan entre las estanterías y las mesas, y el local consigue un equilibrio entre librería, restaurante y espacio de encuentro.

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025 GALA ESPÍN Barcelona

Cultura que se comparte

Además de añadir la experiencia gastronómica, la Sant Jordi ha retomado su papel como espacio cultural. Presentaciones de autores, cenas literarias y talleres de arte y fotografía comienzan a formar parte de la agenda. Alba resume la filosofía del proyecto:

Era un compromiso: que el restaurante sirviera para mantener la persiana abierta, pero que también hubiera algo más, que la librería siguiera siendo un punto de encuentro y no solo un negocio”, asegura Alba.

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025

Interior de la librería Sant Jordi tras su reapertura en diciembre de 2025 GALA ESPÍN Barcelona

Un equipo joven y apasionado

La Sant Jordi no solo se sostiene en su historia: detrás hay un equipo joven y entusiasta, que garantiza que cada visita sea única. Alba destaca la importancia de trabajar con gente apasionada: “El equipo es muy joven, pero tiene una pasión increíble por los libros y la gastronomía, y eso se nota en cada detalle”.

La frescura y energía de las nuevas generaciones permiten que la librería respire y mantenga viva su esencia, ofreciendo un respiro cultural en un barrio que a veces parece haber olvidado sus raíces.

La historia sigue viva

La Llibreria Sant Jordi es hoy un refugio en el Gòtic y, en especial, en la calle de Ferran. Un local que ha sabido reinventarse sin perder su alma, devolviendo la vida a una calle que lo necesitaba y ofreciendo un punto de encuentro que se siente necesario en el corazón de Barcelona.