Jovenes migrantes durante un entrenamiento de Street Soccer en Barcelona

Jovenes migrantes durante un entrenamiento de Street Soccer en Barcelona SIMÓN SÁNCHEZ

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“Jugamos para crecer, jugamos para pertenecer”: el fútbol como refugio y comunidad para mujeres migrantes en Barcelona

La organización 'Street Soccer' ha organizado un partido que tendrá lugar el próximo 8 de marzo con motivo del Día de la Mujer en Montjuïc

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El balón empezará a rodar el próximo 8 de marzo en Barcelona, pero mucho antes de que suene el primer silbato ya habrá ocurrido algo importante: mujeres migrantes y refugiadas de distintos barrios, lenguas y trayectorias vitales habrán decidido encontrarse.

Lo harán en un torneo impulsado por Street Soccer Barcelona, una entidad que desde hace años utiliza el fútbol como herramienta de cohesión social.

Detrás de la iniciativa está Marc Ballesté, coordinador de proyectos, que explica en conversación con Metrópoli que la idea no nació de un despacho ni de una estrategia cerrada, sino de una "necesidad detectada sobre el terreno".

Dos jugadores durante un entrenamiento de 'Street Soccer'

Dos jugadores durante un entrenamiento de 'Street Soccer' SIMÓN SÁNCHEZ

“La idea surge de forma orgánica de la propia evolución del proyecto”, cuenta. Durante años trabajaron con jóvenes migrantes y personas en situación de vulnerabilidad en espacios mixtos, pero observaron que muchas chicas quedaban al margen, “por falta de confianza o porque el deporte sigue siendo un ámbito muy masculinizado”.

Un espacio propio en un deporte masculinizado

A partir de esa constatación, empezaron a crear espacios específicos para mujeres jóvenes, lugares donde pudieran jugar y sentirse seguras.

El torneo del 8M, con motivo del Día de la Mujer, una extensión natural de ese proceso. “No es una competición, es una excusa para conectar a chicas que quizá de otra manera nunca se habrían encontrado”, subraya Ballesté.

Jugadora durante un entrenamiento de 'Street Soccer'

Jugadora durante un entrenamiento de 'Street Soccer' SIMÓN SÁNCHEZ

Su lema lo resume con claridad: “Jugamos para crecer, jugamos para pertenecer”. El objetivo principal, insiste, es crear comunidad y fortalecer vínculos entre mujeres con trayectorias diversas.

Jugadoras de Street Soccer posando durante un entrenamiento en Barcelona

Jugadoras de Street Soccer posando durante un entrenamiento en Barcelona CEDIDA

8 de marzo: ocupar también el espacio deportivo

Organizar un torneo femenino el 8 de marzo es, en palabras de Ballesté, “una manera simbólica de reivindicar el derecho de las mujeres a ocupar también el espacio público, el deporte y la calle”.

En el caso de las participantes, muchas migrantes o refugiadas, la dimensión es aún más compleja: “Viven múltiples formas de discriminación. El 8M es una oportunidad para poner sus historias y su presencia en el centro”.

Equipos mezclados y diversidad en el campo

El torneo reunirá a mujeres vinculadas a distintos proyectos. Participarán jugadoras de Street Soccer Barcelona, de colectivos como Girlz BCN y AE Ramassà. No será un campeonato cerrado ni pensado únicamente para futbolistas experimentadas.

“La idea es que puedan jugar tanto chicas con experiencia como otras que simplemente quieren probar o volver a jugar”, detalla el organizador.

Jugadoras de Street Soccer durante un entrenamiento en Barcelona

Jugadoras de Street Soccer durante un entrenamiento en Barcelona SIMÓN SÁNCHEZ

De hecho, uno de los elementos centrales del formato es que los equipos se mezclarán entre comunidades para fomentar nuevas conexiones.

En el campo se escucharán acentos de América Latina, del Magreb, de África subsahariana, de Europa del Este y también catalanes. “Barcelona hoy es una ciudad muy diversa y eso se refleja también en el campo. El fútbol crea un lenguaje común y universal”.

Recuperar identidad y autoestima

La acogida entre las mujeres ha sido, según el coordinador, “muy positiva”. Muchas expresan que son de los pocos espacios donde se sienten realmente libres para jugar y expresarse. Para algunas, el torneo supone además una reconexión con su identidad.

“Hay chicas que jugaban en su país de origen, sobre todo fútbol callejero, en plazas y barrios, y que al migrar perdieron esa parte de su vida”, explica. Recuperar el balón significa "recuperar también una parte de sí mismas".

Jugadoras durante un entrenamiento de Street Soccer en Barcelona

Jugadoras durante un entrenamiento de Street Soccer en Barcelona SIMÓN SÁNCHEZ

Deporte para romper estereotipos

El mensaje que quieren trasladar es claro: las mujeres migrantes y refugiadas no son únicamente receptoras de ayuda. “Son protagonistas, tienen talento, historias y mucho que aportar a la comunidad”, afirma. Cuando se las ve jugar, liderar equipos u organizar un torneo, cambian las percepciones y se rompen estereotipos.

“El deporte nos iguala dentro del terreno de juego. No importa la situación administrativa, económica o social, cambian totalmente los roles dentro del rectángulo”, sostiene.

Jugadoras durante un entrenamiento de Street Sooccer

Jugadoras durante un entrenamiento de Street Sooccer SIMÓN SÁNCHEZ

En una ciudad como Barcelona, con una potente industria deportiva y un reconocido fútbol base, Ballesté lanza una reflexión: “Está muy bien el alto rendimiento, pero ¿y si utilizamos este deporte para generar cohesión social y empoderamiento juvenil? Esa es la apuesta”.

Una tarde de fútbol 5 y comunidad

La competición se celebrará el 8 de marzo a partir de las 16:00 horas en Montjuïc. Será en formato reducido de 5 contra 5. Habrá fase de grupos y fase final, con partidos cortos y dinámicos a lo largo de la tarde.

El diseño responde a la misma lógica que inspira el proyecto: priorizar el encuentro por encima del resultado.

La intención es que no se quede en un evento aislado. “La idea es que este sea el inicio de algo que pueda repetirse cada año”, avanza Ballesté.