Tapas y platillos de Vermut

Tapas y platillos de Vermut Cedida a Metrópoli Barcelona

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El barrio con más bares históricos de Barcelona: diseñado en el siglo XIX con vermuterías, tabernas y locales centenarios

Diseñado a finales del siglo XIX bajo el célebre plan Cerdà, este emblemático ensanche barcelonés no solo acoge las grandes joyas arquitectónicas de Gaudí, sino que preserva intacta el alma de estos establecimientos de la ciudad

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Cuando se habla de L'Eixample, la primera imagen que asalta la mente es la de sus majestuosas fachadas modernistas y su inconfundible cuadrícula urbana.

Sin embargo, más allá de la Sagrada Família o la Casa Batlló, este distrito diseñado a finales del siglo XIX guarda otro tesoro igual de valioso: es el epicentro de la tradición hostelera barcelonesa.

Sus calles rectilíneas y sus características manzanas de forma octogonal albergan la mayor concentración de bares históricos, vermuterías y tabernas que han sobrevivido al paso del tiempo.

El nacimiento de L'Eixample supuso la apertura definitiva de la Barcelona amurallada hacia la modernidad.

Aquel ensanche no solo permitió ganar espacio, sino que creó el ecosistema perfecto para que floreciera una red de locales sociales, bodegas y cafés que hoy, más de un siglo después, siguen sirviendo vermut de grifo y tapas clásicas entre barriles de madera y barras de mármol.

Vista aérea del Eixample de Barcelona / iStock

Vista aérea del Eixample de Barcelona / iStock

Seis barrios, un legado gastronómico y cultural

L'Eixample está dividido en seis barrios, cada uno con una personalidad propia que se refleja también en su tejido de locales centenarios. Destacan especialmente algunos rincones donde la tradición del aperitivo y la tertulia se mantiene viva:

  • Sant Antoni: Es, por excelencia, el barrio de las vermuterías. Delimitado por el Paral·lel y la Gran Via, cuenta con una inmensa vida asociativa que gira en torno a su histórico Mercado de Sant Antoni. Sus calles aledañas son un auténtico paraíso de bodegas de toda la vida que invitan al clásico vermut dominical.
  • La Dreta de l'Eixample: Vertebrada por el Paseo de Gràcia y cuna del Cuadrado de Oro, esta zona combina el lujo con antiguos cafés y restaurantes que en su día fueron punto de encuentro de la burguesía modernista y de intelectuales.
  • La Antiga Esquerra de l'Eixample: Un área más residencial y tranquila presidida por el imponente edificio neorrománico de la Universidad de Barcelona. Entre sus calles se esconden tabernas clásicas que llevan décadas dando servicio a estudiantes, médicos del Hospital Clínic y vecinos.

Ruta por los templos del aperitivo en L'Eixample

Si algo caracteriza a este distrito es su capacidad para resguardar establecimientos donde el tiempo parece haberse detenido entre barricas de roble y sifones antiguos. Muchos de estos locales han sido incluso reconocidos y protegidos por el Ayuntamiento por su incalculable valor patrimonial y cultural.

Un vermut en Barcelona, un clásico para un domingo en Barcelona / UNSPLASH

Un vermut en Barcelona, un clásico para un domingo en Barcelona / UNSPLASH

Algunos de los imprescindibles para entender la esencia de L'Eixample a través del paladar son:

  • Bodega Vendrell y Celler Miquel: Ambos locales, enclavados en pleno corazón del distrito, forman parte del catálogo de bodegas protegidas de la ciudad. Entrar en ellos es retroceder más de un siglo gracias a su decoración intacta de madera, mármol y botas de vino. Siguen siendo los grandes bastiones de las anchoas bien preparadas, las conservas selectas y el clásico vino a granel despachado a los vecinos de toda la vida.
  • Bodega Genin: Ubicada en la calle del Comte Borrell, esta taberna encarna a la perfección el espíritu de las antiguas bodegas de barrio. Famosa por sus tapas tradicionales como la ensaladilla rusa, los callos o su tortilla de Betanzos, conserva una decoración rústica y un ambiente cercano que la han convertido en una parada obligatoria para quienes buscan la autenticidad mediterránea en pleno centro de la ciudad.
  • Bar Mut: Situado en la calle Pau Claris, muy cerca de la emblemática Pedrera, este establecimiento es el ejemplo perfecto de cómo recuperar la estética y el alma de las vermuterías del siglo XIX y elevarlas a la excelencia gastronómica. Aunque de espíritu clásico, su apuesta por el tapeo con producto de altísima calidad atrae a personalidades de todo el mundo —entre ellos, clientes habituales de la talla de Robert De Niro— sin perder esa identidad barcelonesa que se forjó en las calles ideadas por Cerdà.
Imagen del Eixample, diseñado por Cerdà

Imagen del Eixample, diseñado por Cerdà RTVE

De la arquitectura a la barra

El diseño visionario del ingeniero Ildefons Cerdà, con sus calles anchas y elegantes, dotó a estos negocios de un entorno único.

Las amplias aceras y los característicos chaflanes (las esquinas cortadas de sus manzanas octogonales) permitieron a estos bares históricos integrarse en la vida diaria del transeúnte, ofreciendo espacios de reunión que siguen siendo vitales en la actualidad.