El homenaje a Samaranch en Barcelona con el Rey Felipe VI
Barcelona rinde un histórico homenaje a Samaranch, el gran arquitecto de los Juegos Olímpicos del 92
Dieciséis años después de su muerte, la ciudad salda su deuda institucional con el expresidente del COI en un emotivo acto presidido por Felipe VI y que ha reunido a autoridades, deportistas y familiares en el Palacete Albéniz
Barcelona ha saldado este martes, 2 de mayo, una deuda histórica con una de sus figuras más internacionales.
El rey Felipe VI ha presidido el sentido homenaje a Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) entre 1980 y 2001, y figura clave indiscutible para la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992 en la capital catalana.
El acto, celebrado en los Jardines Joan Maragall del Palacete Albéniz, llega 16 años después del fallecimiento del dirigente deportivo y ha logrado reunir a un amplio espectro de la sociedad civil y política.
El recuerdo de un hito olímpico
El monarca ha sido el encargado de cerrar los parlamentos institucionales con un discurso en el que ha ensalzado el profundo impacto de Samaranch en el movimiento olímpico moderno.
Felipe VI ha subrayado cómo, durante sus más de dos décadas al frente del COI, lideró "con gran ímpetu y convicción" la transformación institucional de la entidad, potenciando su capacidad diplomática y abrazando la innovación tecnológica y los derechos televisivos que cambiaron para siempre la dimensión del deporte mundial.
Jaume Collboni durante el homenaje a Samaranch
El Rey también ha querido compartir un recuerdo mucho más personal, rememorando su papel como abanderado del equipo español en la cita del 92 y el emotivo momento vivido en la capilla ardiente de Samaranch en abril de 2010.
"Juan Antonio Samaranch supo ver la competición deportiva como medio para ensalzar la dignidad del ser humano. El olimpismo era para él una forma contemporánea de humanismo; algo que todo verdadero olímpico, y así me considero, puede compartir", ha destacado Felipe VI.
Una deuda institucional saldada
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha sido el responsable de abrir el acto, reconociendo abiertamente que la ciudad le debía este homenaje para celebrar la inmensa contribución que hizo a la modernización de la capital.
Collboni ha remarcado que la historia de la ciudad cambió radicalmente tras su nombramiento en 1980, destacando "su liderazgo, su visión, su eficiencia y discreción, y evidentemente sus evidentes dotes diplomáticas", que llevaron a la capital catalana a ser la sede olímpica.
Samaranch durante una de sus útlimas intervenciones / EFE
En la misma línea se ha pronunciado el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, quien ha puesto en valor "el patriotismo, convicción y visión de futuro" de Samaranch. Para el jefe del Ejecutivo catalán, el expresidente del COI apostó firmemente por traer los Juegos a Barcelona en un momento histórico en el que lograr un evento de esa magnitud no resultaba ni obvio ni fácil. "Lo tuvo muy claro", ha asegurado Illa.
El legado
El presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, ha querido resumir el legado del homenajeado agrupándolo en varios logros fundamentales: "Poner a los deportistas en el centro de todo, modernizar la gestión y asegurar el planteamiento económico, reducir todo lo que estaba pasando con los boicots y poner la sostenibilidad en la agenda del movimiento olímpico".
El acto de homenaje de Barcelona a Samaranch
Blanco ha reivindicado la necesidad de este acto y ha expresado su deseo de que se repita para que las nuevas generaciones conozcan la magnitud de su figura. "Este acto era necesario y hemos luchado mucho para celebrarlo, pero no me gustaría que fuera el único, sino repetirlo muchas veces para que las nuevas generaciones sepan quien fue Juan Antonio Samaranch", ha sentenciado.
La familia y la música del 92
La familia del dirigente ha tenido un papel protagonista durante la jornada. Sus hijos, María Teresa y Juan Antonio --quien actualmente sigue los pasos de su padre como vicepresidente del COI--, han subido al escenario acompañados de nietos, bisnietos y atletas históricos como el extenista Manolo Orantes y la nadadora Mari Pau Corominas.
María Teresa ha explicado a los asistentes que pidió a los deportistas que los acompañaran porque su padre siempre compartía su tiempo y sus éxitos con ellos.
El homenaje no podía finalizar sin evocar la banda sonora que marcó a toda una generación. El escenario de los Jardines Joan Maragall ha vibrado con una versión del icónico Amigos para siempre, interpretada por Joana Craven y Cesc Castaño junto a los estudiantes del Conservatori Liceu, la misma melodía que el propio Samaranch coreó en la clausura del 92.
Como broche de oro, los alumnos del conservatorio han interpretado Barcelona, el inolvidable himno de Freddie Mercury y Montserrat Caballé.