El Papa León XIV desde el balcón de Montserrat lanzando un mensaje a los fieles
El Papa León XIV desata la euforia y la devoción en una histórica y multitudinaria visita a Montserrat
En la segunda jornada del Papa en la capital catalana, ha visitado el monasterio de Montserra donde ha participado en un acto litúrgico multitudinario, ha dirigido un mensaje a los fieles y ha vivido un encuentro de gran carga simbólica y espiritual con la Moreneta y los peregrinos
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El Papa León XIV ha llegado este miércoles a Montserrat en helicóptero procedente de Brians 1, en el tramo final de una mañana marcada por la intensidad institucional y espiritual en Catalunya. El helicóptero ha aterrizado en las inmediaciones del monasterio mientras el entorno ya estaba completamente tomado por miles de fieles que aguardaban su llegada desde primera hora.
León XIV en Montserrat la mañana de este miércoles 10 de junio
Desde el primer momento, el ambiente ha sido de expectación creciente. Las campanas del monasterio han comenzado a repicar de forma constante, marcando la llegada del Pontífice, mientras los accesos al recinto se llenaban de personas con banderas, pancartas y móviles en alto siguiendo cada movimiento de la comitiva.
Multitud de fieles y ambiente de euforia
A medida que se confirmaba la llegada del Papa, las inmediaciones de Montserrat han estallado en vítores, aplausos y gritos de “¡Viva el Papa!”, en un ambiente de gran intensidad emocional. La presencia de cientos de jóvenes entre los asistentes ha sido especialmente visible, mezclados con peregrinos y familias que han ocupado todos los puntos de acceso al santuario.
El entorno del monasterio se ha convertido en un gran corredor humano que acompañaba el desplazamiento del Pontífice, en un dispositivo marcado tanto por la seguridad como por la proximidad con los fieles.
Recorrido en coche descubierto entre la multitud
Tras el aterrizaje, León XIV ha iniciado el recorrido hacia el interior del recinto en un coche descubierto, avanzando lentamente entre los pasillos formados por la multitud. A ambos lados, los fieles han aplaudido sin cesar mientras el sonido de las campanas seguía resonando sobre la montaña.
Recorrido del Papa León XIV por las inmediaciones de Montserrat
El Papa ha saludado a los asistentes durante todo el trayecto, en un ambiente de euforia contenida y constante, con pancartas y mensajes de bienvenida que acompañaban su paso hacia el monasterio.
Entrada en el recinto monástico
Ya en el interior del complejo, el Pontífice ha accedido a las dependencias del monasterio, donde le esperaban representantes de las instituciones religiosas. En ese punto se ha producido un cambio de tono hacia un ambiente más recogido, marcado por la transición hacia el espacio litúrgico.
Antes de entrar en la basílica, León XIV ha realizado un gesto de lavado de manos con agua bendita, en un momento de recogimiento que ha precedido el inicio del acto religioso.
Inicio del acto litúrgico: bienvenida en la basílica
El acto ha comenzado en el interior de la basílica con unas palabras de bienvenida al Papa León XIV por parte del obispo de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, que ha subrayado el significado espiritual de Montserrat como lugar de peregrinación y encuentro con la fe.
Llegada de León XIV a Montserrat
“És una joia immensa rebre-lo en la Santa Muntanya de Montserrat”, ha expresado, destacando que el pueblo catalán y los peregrinos acuden al santuario “a trobar-se amb el Senyor Jesús sota l’esguard de la Moreneta”. Ha añadido que la comunidad diocesana recibe al Pontífice “amb un abraç d’afecte filial i de comunió eclesial”, agradeciendo su presencia y su papel en la confirmación de la fe y el Evangelio de la paz.
A continuación ha intervenido el abad de Montserrat, que ha agradecido la visita del Papa, calificándola como un momento histórico para el monasterio. Ha destacado la vocación de acogida del santuario y su papel como espacio de peregrinación: “Acoger es nuestra misión”, ha afirmado, subrayando la dimensión espiritual del lugar como puente entre los fieles y Dios.
Montserrat como lugar de acogida y sentido espiritual
En su intervención, el abad ha descrito Montserrat como un espacio donde confluyen la belleza de la liturgia, la música y la naturaleza, y ha recordado la tradición benedictina de hospitalidad. Ha hecho referencia a la figura de la Virgen de Montserrat como eje espiritual del santuario y símbolo de identidad religiosa y cultural.
El discurso ha insistido en la idea de que quienes llegan al monasterio lo hacen como visitantes, pero se marchan como peregrinos, en un proceso de transformación interior vinculado a la experiencia espiritual del lugar.
Inicio del rezo del rosario
Tras estas intervenciones ha comenzado el rezo del rosario en el interior de la basílica, dando paso a un clima de recogimiento absoluto. La oración ha arrancado con la proclamación de los misterios de gloria, iniciando con la resurrección del Hijo de Dios.
La asamblea ha participado en la recitación del Padre Nuestro y del Ave María en un ambiente de silencio y devoción, mientras el interior de la basílica se llenaba por completo de fieles y peregrinos.
Bienvenida en la basílica y agradecimiento inicial
Tras el rezo del rosario en una basílica completamente llena de fieles, el Papa León XIV ha tomado la palabra para dirigirse a los presentes en Montserrat, comenzando con un saludo a las autoridades eclesiásticas y civiles, al obispo Xavier Gómez García, al abad de Montserrat y a los sacerdotes, religiosos, religiosas y peregrinos que participan en la celebración.
León XIV entrando a Montserrat
Ha mostrado su agradecimiento por la acogida recibida en la Santa Muntanya: “Gracias por acogernos, gracias por vuestra presencia”, ha expresado, destacando especialmente la participación de los niños y niñas presentes en el santuario.
Montserrat y la memoria espiritual del Papa
León XIV ha subrayado el valor espiritual del lugar y su significado personal, recordando su relación con la devoción mariana. Ha afirmado que la Moreneta “siempre me ha acompañado” y ha agradecido a Catalunya su fe, evocando también la historia de devoción acumulada durante siglos en el santuario.
El Pontífice ha hecho referencia a la vida espiritual que ha quedado depositada en Montserrat a lo largo del tiempo, señalando que en sus muros “han sido custodiadas las alegrías y las penas, los gozos y las lágrimas de tantos fieles”.
María como guía hacia Cristo
El Papa ha centrado su mensaje en la figura de la Virgen María como camino hacia Cristo y como modelo de vida cristiana. Ha recordado las palabras del Evangelio: “Haced lo que Él os diga”, que ha definido como un verdadero programa de vida.
Según ha explicado, María conduce a los fieles hacia una vida marcada por la reconciliación, la misericordia, la verdad y la mansedumbre, alejándose de la violencia en todas sus formas: la crítica que humilla, la condena que destruye o la agresividad que divide.
Un llamado a la conversión y a la paz
León XIV ha invitado a los presentes a despojarse de aquello que endurece el corazón y ha utilizado una imagen simbólica para referirse a la transformación interior: dejar “las corazas” que se han ido formando con el dolor, el miedo o la injusticia.
En este sentido, ha apelado a revestirse “con las armas de Dios”, en referencia a la fe, la justicia, la verdad y la paz, y ha insistido en la necesidad de construir relaciones humanas basadas en el perdón y la reconciliación.
León XIV desde el balcón de Montserrat lanzando un mensaje de paz a los fieles
El Papa ha subrayado que María invita a renunciar a la violencia verbal y al juicio inmediato, y a custodiar el amor en todos los ámbitos de la vida: la familia, el trabajo, la vida social y las comunidades cristianas.
Montserrat como espacio de comunión y esperanza
El Pontífice ha presentado Montserrat como un lugar de encuentro universal, donde nadie debe quedar excluido y donde la comunión debe prevalecer sobre la división. Ha invitado a los peregrinos a vivir el santuario como un espacio de renovación espiritual y de reencuentro con la fe.
En su mensaje final, ha reafirmado el sentido del peregrinaje como un camino de transformación interior y de apertura a Dios, animando a los presentes a vivir la experiencia de Montserrat como un impulso hacia la paz.
Salida del Papa hacia la Moreneta
Tras su intervención, y mientras el coro acompañaba el desarrollo de la ceremonia, el Papa León XIV ha abandonado momentáneamente el espacio litúrgico para dirigirse por las escaleras hacia la imagen de la Moreneta, en un gesto de oración personal que ha marcado uno de los momentos más simbólicos de la jornada en Montserrat.
Fe, unidad y agradecimiento a Catalunya
Tras el acto litúrgico en el interior de la basílica, el Papa León XIV ha salido al balcón principal del monasterio para dirigirse de nuevo a los fieles congregados en la explanada de Montserrat. Desde allí, ha agradecido la masiva acogida y ha destacado el clima de fe vivido en los últimos días en distintos puntos de España.
El Papa León XIV desde el balcón de Montserrat
“Gracias, gracias. Germani e germanas, bom dia. Gracias por estar aquí. Gracias por esta hermosa manifestación de fe”, ha comenzado, subrayando la imagen de unidad de los presentes “con esa acogida de nuestra madre María, la Virgen de Montserrat”. Ha hablado de “alegría, entusiasmo y profundo sentido de fe” en el conjunto de la visita, desde Madrid hasta Catalunya, pasando por Barcelona, como expresión de una “única familia” unida en la fe y el agradecimiento a Dios.
Reconocimiento a Catalunya, la comunidad monástica y los fieles
El Pontífice ha tenido palabras de agradecimiento a Catalunya por su capacidad de acogida, destacando su papel en la integración de personas de distintos países “en una única familia”. También ha agradecido expresamente a la comunidad benedictina de Montserrat su labor de acogida a peregrinos y fieles que llegan al santuario para orar ante la Virgen.
El Papa León XIV retirándose del balcón de Montserrat
Ha concluido su intervención subrayando que la fe es fuente de vida y esperanza, y recordando la figura de María como madre que acompaña a los creyentes. “Es María que acompaña a nosotros… esta expresión de amor materno que nos acompañará siempre”, ha afirmado antes de impartir la bendición desde el balcón.
Clausura en Montserrat y almuerzo con la comunidad benedictina
Tras su intervención pública, el Papa ha regresado al interior del monasterio, donde tenía previsto compartir un almuerzo con la comunidad de monjes benedictinos de Montserrat, en un ambiente de encuentro privado que pone el cierre a su paso por el santuario en esta segunda parada de su jornada en Catalunya.