Huevos rellenos

Huevos rellenos

Vivir en Barcelona

Loli, cocinera: “Los huevos rellenos más ricos no llevan mayonesa, se hacen con 500 ml de leche y 40 gr de harina”

La versión clásica es la de atún y mayonesa, pero también está la opción de huevos rellenos con bechamel que son muy similares pero no lleva mayonesa

El restaurante catalán donde Ferran Torres es cliente habitual: “El mejor arroz frente al mar”

Leer en Castellano
Publicada

Los huevos rellenos son una de las recetas más fáciles de hacer y ligeras. Esas de las que gusta hacer en verano.

Se preparan con antelación, aguantan perfectamente en la nevera y sirven tanto para una comida en casa como para llevar a las piscinas, al pueblo o a una merienda al aire libre.

Es un plato que admite cualquier combinación. Sin embargo, la versión clásica es la de atún y mayonesa, pero también está la opción de huevos rellenos con bechamel que son muy similares pero no lleva mayonesa.

Los huevos se rellenan con una sabrosa mezcla de ingredientes, se cubren con una bechamel casera que vas a aprender a preparar y se coronan con queso que se gratina en el horno.

La receta de Loli

Para comenzar la preparación de estos huevos rellenos con bechamel y atún, se deben cocer seis huevos en abundante agua con un chorrito de vinagre durante 10 a 12 minutos.

Una vez cocidos, se enfrían en agua fría, se pelan y se cortan por la mitad a lo largo para reservarlos mientras se elabora el relleno. La base de la receta es una salsa bechamel que se inicia pochando media cebolla picada en aceite de oliva; luego se añaden 40 gramos de harina y se cocina un par de minutos antes de verter 500 ml de leche.

Esta mezcla se remueve hasta que hierva y espese, momento en el que se condimenta con nuez moscada, pimienta y sal, incorporando finalmente 100 gramos de atún bien escurrido y dejando enfriar la masa cubierta con papel film.

El proceso de montaje consiste en tomar cada mitad de huevo y colocar encima una porción generosa de la crema de bechamel y atún con ayuda de una cuchara, dándole forma para que parezca un huevo entero.

Posteriormente, se realiza un empanado cuidadoso pasando cada pieza primero por huevo batido, luego por harina, otra vez por huevo y finalmente por pan rallado.

Es importante usar las manos para terminar de darles una forma bonita y asegurar que el rebozado cubra bien todo el relleno, lo que garantizará que el resultado final sea crujiente por fuera y muy cremosito por dentro.

Para el paso final, se calienta abundante aceite y se fríen los huevos, colocándolos inicialmente con la parte del relleno hacia abajo para que se sellen bien. Se deben girar constantemente hasta que estén dorados de forma uniforme por todos los lados y luego se retiran a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.