Lluvias en Barcelona
Así será el fenómeno de "El SuperNiño" más potente del siglo: dejará fuertes lluvias en Barcelona y posibles huracanes en el Mediterráneo
Nos enfrentamos a una versión de “El Niño” sin precedentes recientes que podría desembocar en un otoño e invierno muy lluviosos con la aparición de eventos violentos
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Cada año solemos hablar de dos fenómenos climáticos naturales que se van alternando y que forman parte del patrón El Niño-Oscilación del Sur (ENOS): El Niño y la Niña.
El Niño se produce cuando las aguas superficiales del océano Pacífico oriental, a la altura del Ecuador, se calientan por encima de la media.
Mapa de temperatura superficial de El Niño
Esto desencadena un efecto dominó que provoca la alteración de los vientos, la humedad, los patrones de presión atmosférica, la energía potencial fruto de la evaporación, etc.
En definitiva, modifica la circulación global y tiende a generar inundaciones en puntos del planeta y sequías extremas en otros, dependiendo del patrón que se dé.
El SuperNiño más potente de la historia
Lo de este año, sin embargo, es algo extraordinario, algo nunca visto hasta la fecha y que podría tener consecuencias extremas.
Secuencia ENSO desde 1940
Un fenómeno como el de esta temporada se traducirá en una alteración de la corriente en chorro que ya está dejando la formación de hasta tres huracanes simultáneos sobre el pacífico.
¿Cómo nos afectará a nosotros?
Esta modificación de la corriente en chorro, podría generar el descuelgue continuado de vaguadas y borrascas hacia latitudes muy meridionales, alcanzando directamente a la península ibérica.
Al mismo tiempo, la temperatura del agua del mar en el litoral barcelonés se sitúa en valores extraordinariamente elevados, llegando durante el verano hasta los +7 °C de anomalía.
Este depósito térmico del Mediterráneo actuaría como combustible atmosférico, aportando vapor de agua masivo a cualquier sistema de bajas presiones que se mueva sobre el mar.
En cualquier caso, todo esto es en condicional, ya que la atmósfera es un conjunto de causalidades e intervienen factores añadidos más allá del fenómeno de El Niño.
Sin embargo, sí que podemos concluir ciertas afirmaciones que relacionan el calentamiento o enfriamiento de este punto de la Tierra y las implicaciones en nuestro clima.
Consecuencias de un Superniño en Barcelona
El primer hecho indiscutible es que en el último siglo se han producido cinco Superniños. Dos de ellos coinciden con dos de los episodios de inundaciones más graves y más mortíferos en Catalunya.
Otro hecho incontestable es que, con los Superniños, no se dan prácticamente huracanes en el Atlántico, trasladándose todos hacia el pacífico.
Imagen de tres huracanes simultáneos
Con un Atlántico que no se enfría y un Mediterráneo desbocado, la llegada de frentes y de embolsamientos de aire frío serán constantes. Cuando estas borrascas se sitúan en un punto donde se favorece la retroalimentación, la entrada de aire húmedo, al chocar contra formaciones montañosas, asciende, se enfría y genera episodios muy intensos de lluvia.
Ahora bien, en los otros tres Superniños ha sucedido justo lo contrario: mucho calor para ser otoño y una sequía duradera. En cualquier caso, lo que sí que podemos afirmar con cierta seguridad es que el otoño será extremo, extremadamente seco o extremadamente lluvioso.
Alerta por posibles “medicanes” y lluvias torrenciales
Entre las consecuencias más inéditas de este escenario se encuentra la posible formación de “medicanes”.
Imagen satelital de un Medicane
Estos ciclones con estructura de núcleo cálido y características similares a los huracanes tropicales podrían encontrar un entorno óptimo para su profundización en el Mediterráneo.
Los mapas de previsión a medio plazo muestran una probabilidad creciente de ciclogénesis explosiva cerca de las costas catalanas, especialmente de cara a octubre.
La estructura de estos sistemas favorece vientos muy intensos y precipitaciones de intensidad torrencial en áreas localizadas.