Las redes sociales son cada día más potentes, algunos influencers las utilizan para promover conductas sociales pensadas para proteger a los colectivos más vulnerables o para promover acciones beneficiosas para el medio ambiente, pero muchos de los usuarios desconocen el poder que tienen estas armas de doble filo

Desgraciadamente las redes pueden hacer mucho daño, un ejemplo es el preocupante caso que ha sucedido en Malasia. Una joven influencer de tan solo 16 años se ha suicidado tras haberlo consultado en su perfil de Instagram. Una de las últimas actualizaciones de la red social son las encuestas que se pueden realizar en los insta stories, esta fue la opción que escogió para preguntar a sus seguidores que debía hacer con su vida: "Realmente importante, ayúdeme a elegir D [death] / L [Life]”. Después de que la mayoría de los que respondieron votaron por la primera opción, ella se quitó la vida, según publica The Guardian.

¿QUÉ HUBIERA PASADO SI NO EXISTIERA INSTAGRAM?

La muerte de la chica hizo que un abogado sugiriera que los que votaron que se suicidara hicieran lo mismo con sus vidas:  “¿La niña todavía estaría viva hoy si la mayoría de los cibernautas en su cuenta de Instagram la hubieran animado a no quitarse la vida? ¿Habría escuchado los consejos de los internautas para buscar ayuda profesional?". 

El ministro de juventud de Malasia, Syed Saddiq, ha puesto sobre la mesa el gran problema que pueden representar las redes sociales para los jóvenes más inestables, y en las últimas semanas ha propuesto una discusión a nivel nacional sobre la salud mental del país.

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